Este martes, la agencia Fitch Ratings ratificó la nota soberana de México en BBB- con perspectiva estable; sin embargo, advirtió un débil crecimiento económico de 2 por ciento para 2022, con lo que aún no se alcanza el nivel de prepandemia.

“La calificación está constreñida por débil gobernanza, débil crecimiento a largo plazo, la continua intervención política que afecta los prospectos de inversión, y la potencial carga de Pemex (Petróleos Mexicanos)”, indicó Fitch en su informe.

A su vez, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) ratificó la calificación de Fitch y aseguró que ayudará a mantener los equilibrios macroeconómicos del país.

“La ratificación por parte de la calificadora permite a México mantener sólidos equilibrios macroeconómicos y finanzas públicas estables, garantizando el acceso a los mercados financieros nacionales e internacionales”, informó Hacienda

Aismismo, Fitch dijo en un comunicado que la perspectiva estable está respaldada por las finanzas públicas estables y por la prioridad que tienen las autoridades mexicanas al respecto.

“Esto respalda nuestra evaluación de la credibilidad de la política macroeconómica como una fortaleza de calificación y para la confianza del sector privado a pesar de las continuas intervenciones de política microeconómica y los desafíos de gobernabilidad“, señaló.

Aunado a ello, la calificadora estima que la deuda general del gobierno mexicano se mantendrá por debajo del 47 por ciento respecto al PIB hasta 2023, un nivel inferior al 55.9 por ciento proyectado en naciones que tienen la misma calificación de ‘BBB’.

Puedes leer: Guerra económica continua: Fitch rebaja la calificación soberana de Rusia a nivel basura

Cabe recordar que al inicio de la pandemia y la crisis internacional de los precios del petróleo, en marzo y abril de 2020, las tres grandes calificadoras internacionales, Standard & Poor’s (S&P), Fitch y Moody’s, bajaron la calificación crediticia de México.

Pero desde entonces las han mantenido en el mismo nivel: Moody’s en Baa1, Fitch en BBB– y S&P en BBB, hasta ahora.

“La calificación de México está apoyada por un marco prudente de política macroeconómica, finanzas externas robustas y estables, y un porcentaje de deuda/PIB que se proyecta que permanezca estable”, resaltó Fitch en su reporte.