Además de las afectaciones inmediatas y trágicas a las vidas humanas, el conflicto armado entre Rusia y Ucrania está generando un efecto expansivo negativo sobre la economía mundial que aún no se recuperaba de los impactos por la pandemia de COVID-19.

El Fondo Monetario Internacional (FMI) disminuyó las expectativas de crecimiento mundial y la mayoría de los países incluido México, esto a consecuencia de la invasión rusa a Ucrania pero también como parte de una una serie de choques de oferta que han golpeado la economía mundial.

El organismo internacional proyecta que la inflación permanezca elevada por mucho más tiempo al pronosticado previo al inicio del conflicto armado

“Como una ola sísmica, sus efectos se propagarán a lo largo y ancho del mundo, por vía de los mercados de materias primas y los vínculos comerciales y financieros”, señala el organismo internacional en torno al conflicto ruso que estalló en febrero de este año, pero que tiene una larga y compleja historia.

De acuerdo con las proyecciones de Perspectivas de la economía mundial, el Producto Interno Bruto (PIB) global crecerá 3.6 por ciento para este año, una cifra que contrasta con el 4.4 por ciento pronosticado en enero de 2022. En tanto que para 2023 se espera también un crecimiento de 3.6 por ciento, que representa 0.2 por ciento menos a lo considerado hace apenas tres meses.

El FMI también revisó a la baja las perspectivas de mediano plazo de todos los grupos de países, excepto los exportadores de materias primas que se beneficiarán con el aumento en los precios de energía y alimentos.

Por ejemplo, Estados Unidos, crecería en 3.7 por ciento, aunque en enero se pronosticó un avance de 4.0 por ciento; en Alemania se espera un crecimiento económico para este años de 2.1 por ciento, es decir, 1.8 puntos porcentuales menos; en tanto que a España se le disminuyó uno por ciento de lo previsto de su crecimiento pronosticado hasta enero de este año que se situaba en 5.8 por ciento.

Según las predicciones del FMI, China crecerá 4.4 por ciento, es decir, 0.4 por ciento menos que lo previsto en enero; la economía de Rusia decrecerá hasta en 8.5 por ciento, un escenario alejado del avance de 2.8 por ciento que se esperaba en las proyecciones anteriores; en tanto que en el caso de Brasil se mejoraron sus previsiones económicas al pasar de 0.3 a 0.8 por ciento.

En el caso de México se pasó de un pronóstico de 2.5 por ciento en su crecimiento para este año a 2.0 por ciento.

De acuerdo con el informe, el producto agregado de las economías avanzadas tardará más en retornar a su nivel tendencial previo a la pandemia, además se prevé que se amplíe la brecha entre los países que conforman este bloque y las economías de mercados emergentes y en desarrollo que ya se notaba desde 2021.

“La guerra también incrementa el riesgo de una fragmentación más permanente de la economía mundial en bloques geopolíticos con diferentes normas tecnológicas, sistemas de pagos transfronterizos y monedas de reserva. Un ‘desplazamiento tectónico’ de este tipo ocasionaría pérdidas de eficiencia a largo plazo, incrementaría la volatilidad y plantearía un grave problema para el marco basado en reglas que ha regido las relaciones internacionales y económicas en los últimos 75 años”
FMI

Alerta por inflación en la economía mundial

Además de la desaceleración económica, otro efecto inminente y claro que señala el FMI es la escalada de los precios de las materias primas y los desequilibrios entre la oferta y demanda que incluso previo a la guerra ya había activado a los bancos centrales para endurecer la política monetaria. Sin embargo, el organismo internacional proyecta que la inflación permanezca elevada por mucho más tiempo.

“El riesgo está en que las expectativas inflacionarias se alejen de las metas de inflación de los bancos centrales, y que eso lleve a las autoridades a endurecer la política monetaria más enérgicamente. Además, los aumentos El organismo internacional proyecta que la inflación permanezca elevada por mucho más tiempo al pronosticado previo al inicio del conflicto armado de precios de los alimentos y los combustibles también pueden incrementar considerablemente las probabilidades de malestar social en los países más pobres”, detalla en su informe el FMI.

Uno de los casos que más llama la atención es el aumento de los costos en Estados Unidos en donde durante el tercer mes del 2022 los precios registraron un incremento de 8.5 por ciento en su variación anual, el nivel más alto registrado en más de 40 años, superando así a los datos de febrero cuando se dio a conocer del incremento de 7.9 por ciento en la inflación, de acuerdo con el Índice de Precios al Consumidor (CPI) publicado por el Departamento del Trabajo de Estados Unidos.

La gasolina, vivienda y alimentos fueron los principales índices en impulsar el aumento de los precios, mismos que se han visto presionados por el conflicto armado en Europa del Este.

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