El Tren Maya y el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles, dos de los proyectos de infraestructura insignia del gobierno de Andrés Manuel López Obrador (AMLO), podrían no generar ganancias o tener la demanda proyectada para las regiones que se desarrollan.

Además de apuntar a irregularidades en la seguridad y el gasto público que se lleva a cabo en estas dos obras, la Auditoría Superior de la Federación (ASF) 2019 advierte que no hay estimaciones claras en torno a las proyecciones de uso, por lo que está en duda su rendimiento financiero.

Uno de los principales argumentos del Gobierno Federal en torno a la construcción del Tren Maya, que tendrá mil 440 kilómetros de vía con 30 estaciones localizadas en grandes ciudades, es que impulsará el desarrollo socioeconómico de la región sur-sureste del país y de sus comunidades locales, en gran medida por el incremento en el número de turistas que visitarán la zona.

20

millones de pasajeros atenderá el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles a corto plazo, de acuerdo con estimaciones del Gobierno federal

Un análisis costo beneficio de esta obra presentado por las autoridades federales señala que el costo de inversión en obra y equipamiento será del orden de 119 mil 900 millones de pesos y se requerirán siete mil 100 millones para la reinversión del material rodante, que serán desembolsados en 2033 y 2045, en tanto que el costo de operación y mantenimiento del proyecto para 30 años asciende a 134 mil 800 millones de pesos.

En el caso de los beneficios, el análisis elaborado por el gobierno señala que serán alrededor de 352 mil 600 millones de pesos generados del transporte de pasajeros, turismo nacional e internacional, productividad, valor de rescate, liberación de unidades de transporte y otros beneficios indirectos.

Sin embargo, la ASF 2019 en el informe 1384-DE advierte que si la inversión inicial del proyecto incrementa debido a cambios en los tramos o aumentan los costos de los componentes para su construcción, existirá el riesgo de que se comprometa la rentabilidad del proyecto.

A través de un ejercicio de sensibilidad, la ASF apunta que si la variación de la inversión inicial es mayor a 10 por ciento el proyecto no será rentable, en tanto que si la inversión inicial incrementa a 6.7 por ciento el proyecto sería rentable, pero se correría el riesgo de que cualquier cambio adicional comprometa el inicio de operación del proyecto.

Advierte en torno al cambio en el tramo 4 del proyecto, que se estableció en marzo de 2020, mismo que aumentó la inversión inicial en 12.2 por ciento, lo que derivó en la limitación del Fondo Nacional de fomento al Turismo (Fonatur) para modificar la inversión.

En ese sentido la ASF recomienda al Fonatur definir una estrategia que le permitan dar seguimiento al análisis de sensibilidad de los indicadores de rentabilidad del Proyecto Tren Maya, a fin de contar con un análisis integral del proyecto que incluya la definición de escenarios en los cuales los cambios en las variables relevantes comprometen la rentabilidad del proyecto.

Cambio en la demanda en Aeropuerto y Tren Maya

Respecto al Aeropuerto de Santa Lucía, que se construyó para subsanar el aumento en la demanda aérea que se registra en la región del Valle de México y la cancelación del NAIM, las autoridades gubernamentales han insistido en que se trata de una oportunidad de reactivación económica para municipios como Ecatepec, Texcoco, Tecámac, Tultitlán y Zumpango.

Este aeropuerto tendrá tres pistas para realizar 190 mil operaciones aéreas anuales y atender a 20 millones de pasajeros cada año, pero a largo plazo se logrará atender 140 millones de pasajeros anuales en complemento a la operación del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México y el Aeropuerto Internacional de Toluca, que derivará en una capacidad suficiente para atender la demanda de servicios aeroportuarios civiles en los próximos 50 años.

352,600

millones de pesos generará en beneficio el Tren Maya, afirman cálculos elaborados por autoridades federales

Con esta base aérea mixta, toda vez que atenderá vuelos civiles y militares, el Gobierno Federal prevé generar un ahorro estimado en 100 mil millones de pesos, señala la ASF 2019.

Sin embargo, este órgano autónomo detalla que los Análisis de Costo Beneficio generados por el gobierno federal no contenía los supuestos descritos en el modelo, ni el método de cálculo utilizado para estimar la demanda de pasajeros, por lo que no fue posible analizar su razonabilidad.

El documento también señala que dado que se ha presentado un cambio estructural en la oferta y demanda internacional, derivado de la emergencia sanitaria por la pandemia de COVID-19, es necesario que la Secretaría de Defensa Nacional (SEDENA) realice un análisis sobre los efectos de la contingencia, en la demanda de servicios aeroportuarios en el centro del país, que le permita evaluar la forma en la que ésta repercutirá en la evaluación socioeconómica del proyecto.

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