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ECONOMÍA

Campeche después del sueño petrolero

Nayeli Meza Orozco

La caída de los precios del petróleo obligó al estado a transformarse. Hoy, la apuesta es por el turismo, un sector que ya ha empezado a sacar del bache financiero a la entidad que alguna vez ostentó el poderío energético en México


May 17, 2018
Lectura 7 min
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“No ha sido fácil recuperarse de la crisis petrolera”

- Jorge Enrique Manos Esparragoza

Secretario de Turismo de Campeche

Campeche comienza a despertar. Atrás han quedado los años de gloria en que el estado ostentaba el emblema del poderío energético del país en el Golfo de México. La caída de los precios del petróleo y la reducción en la producción del crudo pusieron en jaque a la entidad que dependía casi en su totalidad de la actividad petrolera.

“No ha sido fácil recuperarse de la crisis, pero, miramos hacia el futuro con optimismo y hoy estamos enfocados en eso”, dice en entrevista Jorge Enrique Manos Esparragoza, secretario de Turismo de Campeche.

Ciudad del Carmen fue el municipio más afectado del estado con la crisis petrolera que inició en 2014 , debido a que es la puerta de entrada a la Sonda de Campeche, zona de donde se extraía 70 por ciento del crudo y 30 por ciento del gas natural de México.

Para ejemplificar la magnitud de la crisis, el yacimiento Cantarell, ubicado a 85 km de Ciudad del Carmen y considerado como uno de los más importantes a nivel mundial, pasó de producir más de 2 millones de barriles diarios de petróleo a 200 mil bdp, de acuerdo con cifras de la Comisión Nacional de Hidrocarburos (CNH).

Nadie pensó en un plan b. Ni el gobierno, ni los empresarios, ni los mismos campechanos que durante años dependieron de la producción del oro negro de la Sonda. El error: creer que las reservas de petróleo eran inagotables.

Pese a los esfuerzos por atraer nuevas inversiones al estado que alguna vez fue refugio de piratas y bastión militar, la crisis trajo consigo que el gobierno estatal comenzara a mirar hacia otras industrias tradicionales para poner de pie a la economía local.

Hoy, el gobierno del estado se ha puesto una meta muy alta: convertir a Campeche en la nueva joya del turismo en México.

“Es de reconocer el trabajo que han hecho los empresarios en el estado y que han creído en este sector. Ha sido una labor ganar-ganar”, comparte Manos Esparragoza.

El funcionario explica que muchos de los negocios que dependían de manera directa o indirecta del sector petrolero y que vieron mermados sus ingresos han sido invitados a sumarse a la actividad turística.

Las personas que históricamente se habían dedicado a las actividades relacionadas con el crudo, en la actualidad incursionan en la pesca deportiva, compran embarcaciones y se han convertido en productores de café, comparte el secretario de Turismo.

“En la actualidad, hay más aperturas de hoteles que nunca, esto es una señal de que el turismo comienza a dar frutos”, añade.

Del rey del petróleo al turismo

Antes de la tormenta petrolera, Campeche no era un destino muy popular por albergar actividades de entretenimiento y cultura. Hoy, ha logrado abrirse camino con eventos de talla internacional como Ironman 70.3 (series de carreras de triatlón de media distancia); campeonatos de golf; festivales de jazz, gastronomía, cultura, entre otros.

Además, se ha desarrollado más infraestructura turística que le ha dado un rostro de modernidad al estado, que originalmente era conocido por tener grandes murallas construidas entre 1600 y 1700 para protegerlo de ataques piratas.

El secretario de turismo comparte que la ocupación hotelera, particularmente en Ciudad del Carmen, ha aumentado.

En 2016 se registró el arribo de 952 mil visitantes al estado, debido a la complicada situación por la que atravesaba la entidad, de acuerdo con cifras de la Secretaria de Turismo (Sectur).

El año pasado, la ocupación hotelera creció 8.9 por ciento, a un millón 37 mil visitantes, que dejaron una derrama económica por más de mil 500 millones de pesos.

Tan sólo a la capital llegaron 300 mil viajeros, equivalentes al 29 por ciento del total de turistas reportados en 2017.

El 74 por ciento de los visitantes fueron nacionales, mientras que el 26 por ciento restante extranjeros, de los cuales 14 por ciento tuvo como destino de origen Estados Unidos. La derrama económica del Ironman ascendió a 50 millones de pesos el año pasado y otros congresos que se realizaron recabaron más de 100 millones.

Aunque puede parecer menor, la realidad es que estas cifras han llevado a Campeche a ubicarse por encima de la media nacional, superando a destinos como Puerto Vallarta, Los Cabos y Cancún.

Hasta hace dos años, el estado se ubicaba en el lugar 26, de 32, de las entidades más visitadas. Hoy, se encuentra en la posición 14.

El modelo de desarrollo económico del estado está pensado a 30 años, comparte el secretario de turismo, pero, en los próximos cinco o seis años, se busca que entre al Top 10 de los destinos turísticos más visitados del país.

La apuesta es convertir a la entidad del golfo de México en un referente no sólo a nivel nacional, también mundial en materia turística.

Los claroscuros de la joya del Golfo

Una de las cartas fuertes que Campeche presenta ante el mundo para atraer el interés de turistas e inversionistas es que el estado es el más seguro del país, según datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública.

“Esta característica ha logrado atraer inversión y nos ha convertido en un destino ideal para aquellas personas que buscan un lugar para retirarse”, precisa Jorge Enrique Manos Esparragoza.

Sin embargo, aún quedan importantes retos en materia de seguridad. Prueba de ello es que 60.6 por ciento de las personas en la capital se sienten inseguras, muestra la última Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

En el caso de Ciudad del Carmen, la cifra se ubicó en 73.3 por ciento en marzo, sin embargo, frente al dato registrado en diciembre de 2017, descendió un 4.8 por ciento, desde 78.1 por ciento.

Un análisis elaborado por el Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP) revela que otro claroscuro de Campeche es que fue una de las entidades federativas donde el monto de su deuda per cápita se incrementó por encima del promedio nacional en el siglo XXI.

En 2000, cada campechano tenía una deuda de 387 pesos, sin embargo, para 2015, la cifra creció a mil 989 pesos, y dos años después, en 2017, disminuyó a mil 389 pesos.

Campeche aún no se logra recuperar de una resaca que sacudió no sólo su estabilidad financiera, también su forma de hacer negocios y vivir.

Hoy, avanza a paso lento, pero, con firmeza, para dejar de ser un estado con una economía petrolizada que aprende a vivir después del sueño del oro negro.

Jorge Enrique Manos Esparragoza reconoce que los tiempos prósperos del crudo quedaron en el pasado, sin embargo, es optimista sobre el futuro.

“La seguridad, la gastronomía y la ubicación geográfica son algunas de las cualidades que hacen de Campeche un destino atractivo”

- Jorge Enrique Manos Esparragoza

Secretario de Turismo de Campeche

“No sabemos cuándo ocurrirá la recuperación del petróleo, pero, necesitamos cambiar la forma de pensar y buscar otros caminos. Hay que estar preparados”.


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