Cuando los Sultanes perdieron la Final de la Zona Norte ante Toros de Tijuana, José Maiz, presidente de la novena regia fue claro al reprobar el número de peloteros de doble nacionalidad que había en su rival.

 

Y ayer durante la Asamblea de la Liga Mexicana de Beisbol (LMB), el empresario regiomontano no sólo ratificó esta molestia, sino que la llevó más allá al abandonar la reunión junto con otros tres equipos.

 

Al igual que los Sultanes de Monterrey, Tigres de Quintana Roo, Diablos Rojos del México y Guerreros de Oaxaca, se retiraron de la Asamblea al no llegarse a un acuerdo sobre la participación de los jugadores mexico-americanos.

 

Estos cuatro equipos quieren que exista un límite en el número de peloteros de doble nacionalidad en la LMB, mientras que el resto de los clubes no comparte la idea.

 

“Yo los felicitaría (a los Toros) si no hubieran jugado con tanto extranjero y ‘pocho’.  Acuérdate que estábamos jugando contra 17 ó 18 gentes que no nacieron en México, ellos se reforzaron con puro mexicano nacido en norteamérica y es muy difícil”, dijo Pepe Maiz el pasado 5 de septiembre.

 

A estas molestias se sumó que tanto Diablos Rojos como Guerreros habían anunciado que sólo jugarían con peloteros nacionales.

 

De confirmarse la salida de estos cuatro equipos, la LMB sufriría un golpe no sólo en el tema deportivo, sino también en el económico.

 

El 15 de noviembre se definirá qué pasa con Sultanes, Tigres, Diablos Rojos y Guerreros, pero por lo pronto la Liga ya sufrió un duro strike.