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mdd el costo más alto de un comercial en el Super Bowl


Un balón suelto en cualquier otra temporada de la NFL, habría desaparecido pronto de las primeras planas de los diarios internacionales

El abucheo a Roger Goodell durante la ceremonia de premiación confirmó que la afición de la NFL no está nada contenta con lo que ha sucedido durante su mandato, pero la edición 49 del Super Bowl parece haber ayudado un poco con la reputación del polémico directivo.

La reñida competencia deportiva entre los Patriotas de Nueva Inglaterra y los Halcones Marinos de Seattle en el Súper Domingo fue motivo para que los seguidores del futbol americano dejaran de lado aquel rencor por la serie de problemas que venía acarreando la Liga.

Los medios de comunicación estuvieron volcados en las estadísticas y dedicados al análisis del juego final por el Vince Lombardi. Los aficionados disfrutaron en las gradas o desde una pantalla con bebidas y ambiente de pasión por tan espectacular duelo. Todo envuelto en una nube de emociones, mayormente positivas.

El controvertido deflate gate de los “Pats”, el caso de violencia doméstica de Ray Rice, el tema de bullying en los Delfines de Miami, las lesiones y acusaciones por conmociones cerebrales, entre otros tantos escándalos, han contribuído a elevar la presión de la NFL en los últimos meses.

Hasta antes del Super Bowl, la reputación de una organización profesional con millones de aficionados alrededor del mundo estaba por los suelos, dado que por un lado o por el otro llovieron situaciones vergonzosas que llegaron a poner en duda la continuidad del comisionado de la NFL.

Diversos medios en Estados Unidos han nombrado al 2014-2015 como la peor temporada en los últimos años, dados los cuestionamientos que han generado la poca o nula respuesta de la Liga para sancionar o atender casos de suma importancia.

“La temporada del infierno”. Fue así como denominó la revista GQ en su edición Estados Unidos al reciente período catastrófico de Roger Goodell al frente de la NFL.

Para el comisionado, un “balón suelto” en cualquier otra temporada habría desaparecido pronto de las primeras planas de los diarios internacionales. No fue así. A la NFL se le juntó una cosa con otra que, como una bomba con mecha encendida, la junta de propietarios estuvo a punto de acabar con el cargo de Goodell.

Pero aunque su gestión parece ir en círculos, y más porque el deflate gate sigue sin ser un caso del todo esclarecido ante la opinión pública, la popularidad de la NFL hasta ahora no se ha visto afectada. 

¿Cuánto tiempo durará la fidelidad? Según Bleach Report, unos 114 millones de personas alrededor del mundo fueron televidentes del Super Bowl entre Patriotas y Halcones Marinos. Una cifra resonante luego de tantos escándalos.

No parece ser el tiempo en que la NFL entre en crisis económica ni tampoco el momento para que finalice el mandato de Roger Goodell. Todo indica que ha pasado lo peor y que solo resta tiempo para que la calma regrese.

Casos NFL 

Parte de los escándalos en la reciente temporada

> Los balones desinflados
Los Patriotas de Nueva Inglaterra fueron acusados de utilizar ovoides inflados por debajo del nivel mínimo permitido por la liga cuando ganaron el campeonato de la Conferencia Americana. La NFL investiga el caso.

> Ray Rice
El 15 de febrero de 2014, el excorredor de los Cuervos de Baltimore golpeó a su ahora esposa, Janay Rice, con un puñetazo en el elevador de un casino de Atlantic City.

> Positivo por alcohol
La NFL anunció ayer que el receptor abierto de los Cafés de Cleveland, Josh Gordon, ha sido suspendido sin goce de sueldo por lo menos un año por violar las políticas de abuso de substancias de la liga.

> Adrian Peterson
Fue el segundo jugador de la NFL apartado de su equipo. El exjugador de los Vikingos de Minnesota golpeó con la rama de un árbol a su hijo de cuatro años.