Tras años de dominio patriota, 12 para ser exactos, los Buffalo Bills tomaron el control de la División Este de la Conferencia Americana y este año luce poco probable que alguien los baje de la cima. Por el contrario, no sólo son los grandes favoritos para ganar el sector, sino que pintan para llegar al Super Bowl.

La temporada pasada se quedaron a un paso de ir al “Súper Domingo” tras perder en la Final de Conferencia ante los Kansas City Chiefs. Para 2021, no hay de otra: volver al juego grande de la NFL y el quarterback Josh Allen será el máximo responsable para lograrlo.

Allen lidera una ofensiva que en 2020 fue la segunda de la NFL, promediando 31.3 puntos y 396.4 yardas por juego. Para esta temporada, no tuvo grandes cambios e incluso se reforzó con el veterano receptor Emmanuel Sanders, quien llega procedente de New Orleans, y que les ayudará a mejorar su rendimiento en cuanto a eficiencia ofensiva, en la cual, ocuparon la quinta posición.

En la parte defensiva, también retuvieron a su talento (el CB Matt Milano, el LB Levi Wallace y el DE Mario Addison); en el Draft eligieron a Gregory Rousseau y Carlos Basham.

Así, Buffalo, cuyos seguidores y jugadores se identifican con el mote de “Bills Mafia”, está listo para dar el siguiente paso y ¿por qué no? ganar el título que se le negó cuatro veces de manera consecutiva en la década de los 90 a las huestes lideradas por Jim Kelly, Thurman Thomas, Bruce Smith, entre otros.

Miami, el primer obstáculo para los Buffalo Bills

Y justo como ocurriera hace 25- 30 años con Dan Marino y compañía, el gran rival divisional de los Bills serán los Miami Dolphins, que en 2020 se quedaron a un paso de la Postemporada, pero terminaron con récord ganador (10-6), luego de tres campañas perdedoras.

Así, parece que por fin terminó la eterna reconstrucción en Miami y de la mano del quarterback Tua Tagovailoa y el coach Brian Flores, los Dolphins se aprestan para ser un gran “dolor de cabeza” no sólo para Buffalo, sino para los “pesos pesados” de la NFL.

El pasador Ryan Fitzpatrick hizo un gran trabajo con la ofensiva; sin embargo, Tua, en su temporada de novato, probó que está listo para tomar el mando y la directiva le ha dado el voto de confianza.

No solo no contrataron al quarterback Deshaun Watson, sino que le dieron al egresado de Alabama, nuevas armas: el receptor Will Fuller, quien llega de Houston.

Por su parte, en la parte defensiva, el escenario será más complicado que en 2020, pues perdieron a Kyle van Noy, pero esperan mantenerse como una de las mejores y ubicarse en el top 10 de la NFL. El año pasado, fueron la número 6 de la Liga.

De esta manera, Miami afinó sus piezas para 2021 y rápidamente demostrará su potencial, pues apenas en la Semana 2 recibirá a los Bills para medir fuerzas.

Con todo y Zach Wilson, al fondo

Tras una desastrosa temporada con récord de 2-14, los Jets tuvieron el privilegio de tener la segunda selección del Draft 2021 y eligieron a Zach Wilson, quarterback de Brigham Young, que está llamado a ser una estrella en el emparrillado profesional.

Sí, Wilson es la apuesta de New York para volar alto en el mediano plazo y para ello dieron por terminada su relación con Adam Gase y contrataron como entrenador en jefe a Robert Saleh, quien se desempeñaba como coordinador defensivo de los San Francisco 49ers y de quien se hablan muy buenas cosas.

Además de Wilson, los Jets se hicieron de los servicios del receptor Corey Davis para mejorar su ataque, el cual fue una calamidad en 2020, al ocupar la última posición de los 32 equipos de la NFL, con un promedio de 15.2 puntos por partido.

A la defensiva, trajeron de Cincinnati a Carl Lawson para meterle más presión a los quarterbacks rivales.

Sin duda, van en el camino correcto, pero aún es temprano para pensar en Playoffs, incluso para abandonar el fondo de la división. Será un gran avance si le pelean la tercera posición a los New England Patriots, que este año volverán a estar alejados de la Postemporada.

Sí, en el Este de la Conferencia Americana, Bills y Dolphins apuntan a trascender.

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