Con el tema de racismo a flote desde los altercados en Charlottesville, Estados Unidos y diferentes manifestaciones de odio en el mundo, la pelea del estadounidense Floyd Mayweather contra el irlandés Conor McGregor del sábado 26 lleva una carga similar que no se puede o debe ignorar.

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La pelea entre Floyd Mayweather Jr. y Connor McGregor podría tener una audiencia solo en Estados Unidos de 50 millones de personas, con lo que rompería el récord de pago por evento de toda la historia, en gran parte por las fiestas particulares que están siendo organizadas para ver el espectáculo, según los expertos de deportes de combate y de televisión.

Si lo logra, la pelea del sábado por la noche abatirá el récord de ingresos de paga por ver que estableció la pelea de Mayweather contra Manny Pacquiao hace dos años.

“Es un evento cultural que atraviesa toda la demografía y todos los factores sociales y económicos”, opinó Mark Taffet, quien anteriormente dirigió el departamento de pago por evento de HBO. “La gente se reúne para divertirse y seguramente necesitamos una excusa para divertirnos”.

Mcgregor racista

Por su parte, Conor McGregor, un irlandés bien acomodado se ha mostrado insistente en enfurecer a Mayweather con comentarios nada premeditados sobre su color de piel. Una de estas frases joya fue que él no podía ser “racista porque es mitad negro. Del ombligo para abajo”. Pero estos comentarios no solo provocan al boxeador estadounidense si se encuentra en ese país.

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Ese comentario fue supuestamente como defensa al ser criticado por otro comentario con carga racial que hizo en otra de las cuatro conferencias de prensa que ofrecieron previo a la pelea. “Baila para mí, chico”, le dijo McGregor a Mayweather mientras este últmo estaba en un escenario.

Es cierto que los boxeadores usan cualquier comentario sin creer en ellos con el fin de provocar a su adversario. Posteriormente él mismo lo rectificó de manera más seria.

“Eso no va bien conmigo. Soy un individuo muy multicultural. No tengo ningún sentimineto hacia nadie. Ni siquiera veo color. Solo quise decir algo con lo que pudiera divertirme”, comentó en una conferencia menos flexible en su formato.

Mayweather, violento

Luego Mayweather reaccionó ante las críticas que nunca tuvieron un toque de competencia sana.

Procedio a explicar como vivió el racismo frente a McGregor específicamente. “El racismo aún existe. Yo he manejado Ferraris, Bentleys y Rolls Royces por casi 20 años. Y todos decían que yo era arrogante, engreído y no apreciaba nada. Luego tomas a otro hombre deportivo, se roba mi marca en eso y va hace lo mismo y lo alaban”, reprochó el estadounidense de 40 años.

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Floyd Mayweather apodado en sus primeros años de entrenamiento como “niño bonito” por falta de cicatrices en su rostro es hijo de un boxeador y sobrino de Roger y Jeff Mayweather, también campeones de pelea.

Mayweather creció entre entrenamientos, pero también con un historial problemático que se relaciona con las drogas durante la década de los 90. Pero para 1996 él ya estaba de vuelta para llevarse a casa una medalla de bronce en los Juegos Olímpicos. Sin embargo en 2011 se metió en problemas al ser sentenciado a 90 días de cárcel por golpear a su entonces novia y madre de sus hijos, Josie Harris.

De hecho, Mayweather ha sido arrestado y multado por numerosos casos de violencia doméstica y violencia en general desde el año 2002.

“No me importa si eres una mujer blanca, negra o un hombre blanco o negro, asiático o latino. No le faltas el respeto así a la gente. Para obtener respeto, da respeto”, le propinó a palabras Mayweather a McGregor en la misma respuesta y luego añadió “marica”.