Con su victoria en la final del Mundial de Clubes de la FIFA, el director técnico Hansi Flick no solo ha hecho historia con el Bayern Múnich al igualar el sextete del Barcelona, sino que a nivel individual estableció una marca personal, al ser el primer entrenador en ganar este certamen y también tener en su trayectoria la Copa del Mundo de selecciones, al haber sido asistente de Joachim Low en Brasil 2014.

El historial de Flick ha estado lleno de éxitos, ya que como jugador fue un mediocampista que conquistó cuatro títulos de la Bundesliga con el conjunto bávaro, aunque a nivel selección nunca fue convocado al equipo mayor, sí participó en las categorías juveniles.

Al finalizar el Mundial de Alemania 2006, fue nombrado asistente de Joachim Low, quien acababa de asumir el puesto de seleccionador alemán, y ambos encajaron muy bien desde el principio. Hansi Flick, que en público se mostraba reservado, desempeñaba labores independientes muy relevantes de puertas para adentro.

Su trabajo se hizo más evidente para el público gracias al triunfo de Alemania en la Copa Mundial de 2014. En los torneos anteriores, Low había dado más bien poca importancia a ensayar jugadas a balón parado por falta de tiempo, mientras que Flick insistía en otorgarles prioridad en Brasil.

Después de conquistar el Mundial, Flick pasó a ser directivo tanto de la Federación Alemana de Futbol como del 1899 Hoffenheim, equipo de la Bundesliga. Posteriormente, accedió al cargo de segundo entrenador de Niko Kovač en el Bayern para la temporada 2019-20.

En noviembre de 2019, cuando Hansi Flick relevó a Kovač en el banquillo rojo, comenzó una racha ganadora sin precedentes: 32 partidos oficiales sin conocer la derrota y una sucesión de títulos que incluye la Bundesliga, la Copa alemana, la Liga de Campeones de la UEFA, la Supercopa de Europa, la Supercopa alemana y, finalmente, la Copa Mundial de Clubes de la FIFA.

Al tomar las riendas del Bayern, Hansi Flick cambió de manera radical el estilo de juego de su equipo: pasó a presionar con mayor intensidad, adelantó la línea defensiva y preparó a sus hombres de la mejor manera posible durante el parón obligado por la pandemia para el último tramo de la temporada, incluido el torneo final que decidió la Champions. Además, no descuidó otros aspectos, como ganarse la lealtad de sus futbolistas, y se destapó como un jefe de vestuario empático y equitativo.

Con la cara en alto

André-Pierre Gignac aceptó que luego de perder la final del Mundial de Clubes ante el Bayern Múnich, por 1-0, se va decepcionado, pues sabe que estuvieron cerca de concretar un campeonato que los colocaría como los mejores del mundo; sin embargo, la suerte no estuvo de su lado.

“Nos vamos un poco decepcionados por el resultado, pero sabíamos que íbamos a enfrentar a un gran equipo. No fue nada fácil, pero creo que representamos muy bien a México, con garra, con corazón. Para una primera participación fue un segundo lugar fue increíble para nosotros”, explicó a la FIFA.

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