Billie Jean King caminaba en el Centro Panamericano de Tenis de Guadalajara cuando decenas de aficionados comenzaron a corear su nombre. La leyenda del tenis mundial detuvo su andar y volteó a verlos, incrédula y sorprendida, antes de proseguir hacia su destino.

King, ganadora de 39 torneos de Grand Slam en sencillos y dobles, no es la única persona que se irá de México con una imagen positiva luego que la ciudad de Guadalajara fue la anfitriona de emergencia de las Finales de la WTA, uno de los torneos de tenis para mujeres más importantes del mundo.

“Es admirable lo que lograron porque sólo tuvieron dos meses para hacerlo y fue un éxito”, dijo King. “Lo que más me sorprendió es la gente, son muy dulces y cálidos, me sorprendió cómo me trataron, es algo que nunca olvidaré”.

El torneo en el que participan las ocho jugadoras con mejor ranking en la temporada se iba a realizar originalmente en Shenzen, China, pero se tuvo que cambiar la sede por las restricciones de viaje relacionadas con la pandemia de coronavirus.

Guadalajara levantó la mano y en ocho semanas sus dirigentes montaron lo necesario para albergar el torneo que concluyó con la coronación de la española Garbiñe Muguruza.

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“Latinoamérica ha sido grandiosa para la WTA. De pensar que no tendríamos Finales hoy podemos decir que no sólo se lograron, sino hay que aplaudir la forma en que se dio y creo que los aficionados han sido gran parte del éxito” agregó King.

De acuerdo con los organizadores, unos 70 mil espectadores acudieron al torneo en los siete días de competencias.

“El público mexicano es como un hincha, ya sea de una o de otra jugadora, el tenis es silencioso y con mucho respeto y acá no”, dijo Micky Lawler, presidenta de la WTA. “Los mexicanos nos han enseñado que quizá deberíamos ser más así en el mundo entero”.