El presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, uno de los mandatarios más criticados en el mundo, ha gastado una buena parte de su gestión buscando venganza en contra de quienes considera tomaron parte en un intento de golpe de estado, en 2016, y entre sus objetivos se encuentran al menos dos deportistas.

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Años lleva Erdogan en el poder

Este miércoles se informó que fiscales turcos buscan una orden internacional de arresto contra el jugador de los Knicks de Nueva York, Enes Kanter, a quien acusan de ser integrante de una organización terrorista.

Los Knicks tendrán un juego en Londres, pero Kanter, nacido en Suiza con pasaporte turco revocado, no acompañó al equipo, pues aseguró que teme sufrir un atentado por ser opositor de Erdogan y denunció que su gobierno no tiene pruebas de las acusaciones.

“Ni siquiera tengo una multa por estacionarme mal en Estados Unidos”, escribió el jugador en Twitter.

Un medio de Turquía informó que Erdogan quiere la extradición del basquetbolista, por lo que la Fiscalía busca una ‘Alerta Roja’ de la Interpol, bajo el argumento de que Kanter tiene nexos con Fethullah Gulen, un clérigo musulmán señalado de ser el autor del fallido golpe de estado.

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Temporadas tiene Kanter en la NBA

Aunque los Knicks intentaron justificar la ausencia de su jugador en Inglaterra por un supuesto problema de visado, Kanter explicó que no es cierto y que no estará este jueves en la duela londinense porque en esa ciudad el régimen de su país tiene espías que podrían matarlo fácilmente.

Éste no es el primer caso de un deportista confrontado con Erdogan, ya que desde hace tres años, el exfutbolista Hakan Sukur, autor del gol más rápido en un Mundial, está exiliado en Estados Unidos, al igual que el clérigo musulmán.


“Es mi país, amo a mi gente a pesar de que sus ideas sobre mí están distorsionadas por los medios controlados”

Hakan Sukur

Exfutbolista de la selección de Turquía

En 2011, Sukur obtuvo un escaño en el Parlamento turco de la mano del partido de Erdogan, pero los problemas políticos lo llevaron a refugiarse en Palo Alto, California, y tras el fallido golpe de estado de 2016, el exfutbolista insultó al presidente en Twitter por señalar a Gulen como responsable, a lo cual el mandatario turco respondió con una orden de aprehensión en su contra bajo las mismas acusaciones que achaca al basquetbolista.