Apenas hace una semana, Barcelona y Real Madrid eran los equipos que más contagios de COVID-19 presentaban en sus planteles en la liga española, por lo cual tuvieron que hacer uso de sus canteranos para cumplir con sus compromisos.

Hoy, la historia es diferente. Ambos clubes han recuperado a su mayoría de jugadores –e incluso Barcelona podrá registrar a Ferran Torres, su nuevo fichaje– y aunque suene irónico, todo se acomodó para favorecer el espectáculo en Arabia Saudita, donde se disputará la Supercopa de España esta semana.

Sin embargo, contar con la mayoría de las estrellas para este encuentro sólo es el principio del gran espectáculo que tendrá el país árabe como sede del este torneo, ya que será por segunda ocasión que veremos el formato modificado para esta competición, pues ahora en lugar de ser solo dos equipos los que disputen esta edición, en total serán cuatro para aumentar la competitividad.

Ahora, con el nuevo contrato, Arabia Saudita será la sede de la Supercopa de 2022 a 2024, pagando una cifra de 30 millones de euros al año por albergar este torneo

Atlético de Madrid, Athletic Club, Barcelona y Real Madrid son los equipos elegidos para regresar a esta modalidad de la Supercopa que comienza hoy y terminará este fin de semana, pero muy independientemente de que los equipos recuperaron piezas importantes y mostrarán al planeta un torneo diferente, la pregunta se ha lanzado en España y alrededor del mundo: ¿Por qué disputar un partido fuera de su país cuando una nueva ola de contagios ha comenzado globalmente?

La respuesta es sencilla: el dinero mueve montañas y la liga española no puede permitirse otro año con pérdidas. Los estragos económicos que el inicio de la pandemia de COVID-19 ocasionó en 2020 sigue cobrando factura para muchas empresas a nivel mundial y LaLiga no es la excepción. Por ello, el negocio que representa jugar en Arabia no podía darse por perdido.

El contrato comenzó en 2018, y aseguraba que las próximas tres ediciones se jugarían en el país asiático, es decir hasta 2021, algo que no se logró debido a la pandemia. Ante ello, el Reino de Arabia Saudita aprovechó para renegociar su contrato con la Real Federación Española de Futbol (RFEF), creando un “jeque mate” al deporte ibérico.

Negociación ‘ganar-ganar’ en la Supercopa

Ahora, con el nuevo contrato, Arabia Saudita será la sede de la Supercopa de 2022 a 2024, pagando una cifra de 30 millones de euros al año por albergar este torneo, pero no todo quedó ahí, ya que medios españoles reportaron que en cuanto a derechos de televisión se llegó a un acuerdo de 7.1 mde adicionales a los otros 40 millones que se tienen garantizados por patrocinios.

De todos estos ingresos, los premios para los equipos se repartirán de la siguiente manera: a los semifinalistas se les dará 800 mil euros, mientras que el subcampeón recibirá 1.4 millones y el campeón dos millones.

La jugada maestra de Arabia Saudita no finalizó ahí, debido a que, como en 2018, la Real Federación Española de Futbol se comprometió a la contratación de jugadores sauditas para jugar en España tanto en su primera y segunda división, además de que este mismo trato se dará en el futbol femenil para comenzar a impulsar esta categoría.

Gracias a estos términos el futbol español podrá tener un sustento económico garantizado hasta 2024 y la aventura de este negocio comienza hoy con el Clásico Español entre Barcelona y Real Madrid.

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