Un conglomerado de personas se involucra en la confección de la estrategia de juego, desde los asistentes, ayudantes en las alturas, jugadores, pero la máxima responsabilidad de que todo salga bien, más allá de los jugadores, es de cada entrenador en jefe. Este Super Bowl tendrá a los dos coaches que entre ambos suman la mayor cantidad de años por sus edades. Andy Reid, con 62, y Bruce Arians, con 68, han desarrollado una larga carrera técnica, tanto a nivel colegial, como en la NFL, aunque con pocos galardones a pesar de su amplio camino recorrido.

Los dos personajes tienen varias situaciones en común, una de ellas es que no fueron estrellas como jugadores, lo cual no los ha limitado para explotar el talento de aquellos a los que han dirigido, especialmente en esta etapa, con dos conjuntos llenos de talento.

Curiosamente, la primera oportunidad que recibió Arians en la NLF fue con los Kansas City Chiefs, como entrenador de corredores entre 1983 y 1988, una etapa en la que los actuales campeones pasaban por una etapa de más derrotas que victorias.

Su mejor momento, todavía en papeles secundarios, se dio cuando formó parte de los Pittsburgh Steelers, entre 2004 y 2011, cuando el conjunto amarillo y negro obtuvo dos títulos de Super Bowl.

En esa etapa, Arians fue entrenador de receptores y coordinador ofensivo de un sector de ataque comandado por Ben Roethlisberger, por lo que ya le tocó trabajar de cerca con un quarterback de elite.

La primera oportunidad como entrenador en jefe para Bruce llegó de una manera fortuita, pues en 2012 debió cubrir por 12 semanas a Chuck Pagano, en los Indianapolis Colts, debido al tratamiento de leucemia que lo alejó de los emparrillados.

Ese interinato le abrió la puerta para tomar a un equipo de tiempo completo, y fueron los Arizona Cardinals su siguiente gran reto. En cinco temporadas solo clasificó a playoffs en dos, siendo la 2015 la mejor, con 13 ganados y tres perdidos, aunque los sueños de Super Bowl fueron cortados por los Carolina Panthers en la final de Conferencia.

Después sus números fueron en descenso, incluso en su primer año con Tampa Bay terminó con más derrotas que victorias, pero en 2020 la directiva le consiguió a Tom Brady para completar la magia ganadora.

“Todos le tienen un gran afecto por la persona que es, no hay nadie que pueda decir algo malo sobre Bruce Arians, es muy simpático para todos”, dijo Tom Brady.

El hombre del bigote en el Super Bowl

Por otra parte, Andy Reid también tiene un largo recorrido en los emparrillados, y dentro de la NFL puede presumir dos anillos de campeón, uno dentro de roles secundarios en el staff de coacheo de los Green Bay Packers de fines de los 90, y el conseguido el año pasado como mandamás de los Kansas City Chiefs.

En la temporada 2004, Reid tuvo su primer acercamiento con el campeonato de la NFL cuando estuvo al frente de los Philadelphia Eagles, pero en ese Super Bowl se topó con Tom Brady, y aunque estuvo 13 años con el equipo “alado”, nunca obtuvo la máxima distinción.

Fue hasta que llegó Patrick Mahomes a la NFL que se le hizo justicia al “bigote” que entrena, pues ya sumaba varias campañas al frente y parecía que se le iba a terminar el crédito con la directiva, hasta que de la mano del que está llamado a ser el quarterback del futuro en la liga conformó un roster poderoso.

Tanto Arians como Reid cuentan con jugadores de mucho talento y experiencia, por lo que se espera un Super Bowl muy reñido, pues de un lado estará Tom Brady encabezando la ofensiva de Tampa Bay y Jason Pierre Paul la defensiva, mientras que en Kansas, el talento joven de Mahomes, Hill y Edwards-Helaire está en camino de forjar una dinastía ganadora que domine los próximos años de la liga.

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