Una de cada cuatro personas que pasan por la cárcel en México reincide y cerca del 50% de ellas vuelve a pisar la prisión en menos de dos años, las cifras son la muestra de que los centros de rehabilitación social no están cumpliendo con sus objetivos e incluso se han llegado a convertir en lugares que generan encono y más violencia, aunque no todo es negro, también hay matices grises.

“Programa Ring, boxeando para la reinserción” es un proyecto que busca eso, que por medio del deporte las personas que se encuentran encarceladas logren encontrar motivos para readaptarse a la sociedad, así lo explica una de sus promotoras, la doctora Eunice Rendón.

Durante la presentación del libro sobre el programa en la Comisión de Derechos Humanos de la Ciudad de México, la doctora en políticas públicas expuso que el proyecto que se realizó en Morelos, tuvo un seguimiento científico el cual estuvo acompañado también de apoyo psicoemocional de los internos.

Rendón indicó que a los presos que se interesaron en practicar el pugilismo y competir se les apoyó en talleres, como del perdón, e incluso les realizaron pruebas psicométricas para detectar si tenían algún problema, pero no sólo eso, una vez que se tenían los resultados se le explicaban a cada uno qué padecimientos psicológicos podrían tener.

Una muestra de 30 internos fue a los que se dio mayor seguimiento para las conclusiones finales, a muchos de ellos por medio de la disciplina del entrenamiento se logró que dejaran incluso sus adicciones, ya que muchos consumían distintas drogas al interior de la prisión.

La experta indicó que lograron detectar que los hombres y mujeres hallaron una nueva forma de vida, cambió su autoestima e incluso su cuidado personal y recordó el caso de uno de ellos que reconoció que la vez que le levantaron la mano por triunfar en una pelea de box ha sido la única ocasión en toda su vida en que le reconocían algo.

El box es como la vida, hay que pelear para seguir, se vale defenderse a veces echarte para atrás y en ocasiones lanzarse con todo al ataque, de las caídas te tienes que recuperar, respirar profundo y continuar esquivando golpes y lanzando los tuyos, así describió Antonio Hazael, subsecretario del Sistema Penitenciario de la Ciudad de México, al deporte que sirve de terapia para mucho internos.

Durante su participación el escritor Julio Patán aplaudió el proyecto e indicó que luego de una pelea de box, el abrazo final entre los contrincantes resume la esencia de ese deporte, el cual por medio de la disciplina se aprende a distinguir entre un enemigo y un rival.

Reporte Indigo publicó el 13 de marzo la historia de Maximiliano Guzmán, un reo en libertad gracias al programa.

Apoyo a programas de rehabilitación

Nashieli Ramírez, presidenta de la Comisión de Derechos Humanos de la CDMX, explicó durante su intervención que los presos sólo están privados de su libertad, pero son personas que no pueden ser castigadas y privadas de su dignidad por cometer un delito, e invitó a rehabilitarlos con un enfoque de derechos humanos, como lo hace el proyecto de boxeo.

La ombudsperson criticó que a nivel federal no se quieren apoyar a programas de prevención terciaria, entre los que se incluyen los de las cárceles, porque supuestamente no son polígonos de alto riesgo. “No porque estén en la cárcel no son programas de prevención, sí son programas de prevención”, criticó.

“En este año no quieren hacerlo porque su lógica es que los centros de reinserción y las cárceles no están dentro de estos polígonos por lo que no quieren dar recursos”, explicó Ramírez, quien responsabilizó de esa acción a la Secretaría de Gobernación (Segob) e indicó que el organismo que representa hará un llamado por medio de su informe sobre esa acción.