Ayer en una rueda de prensa que ofrecía el tenista Andy Murray, uno de los reporteros implicó que Sam Querrey era el primer jugador estadounidense en llegar a la semifinal desde el 2009, lo que Murray corrigió apuntando: “jugador hombre”. Este sencillo comentario cobró mucha más relevancia en los medios que el marcador final del partido que acababa que perder, por el significado que tiene para la lucha por la igualdad de género en los deportes.

La derrota frente a Sam Querrey no nubló la mente de Murray para recordar que Serena Williams y su hermana Venus han tenido logros extraordinarios para el tenis estadounidense. Cuando el escocés interrumpió al periodista y repitió la frase: “tenista hombre”, hubo un momento de risas incómodas. Luego siguió una lluvia de elogios al comentario en los medios y las redes sociales.

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Esta no es la primera vez que Murray se destaca por su feminismo. En 2014 a Murray lo entrenó Amelie Mauresmo, algo peculiar puesto que es el primer tenista de alto nivel en ser entrenado por una mujer. En repetidas ocasiones, el escocés ha reconocido el importante papel de las mujeres en su vida y su crianza. 

Wimbledon ha recibido varias críticas por sexismo, muestra de esto es que los organizadores suelen realizar dos partidos masculinos y uno femenino por jornada. A lo que Murray señaló: “debería haber dos de hombres y dos de mujeres en la Cancha Central. Necesitan encontrar la forma de dividir de manera igual los partidos de hombres y mujeres a lo largo del torneo”.

En otra ocasión, en las olimpiadas de Río 2916, un periodista le dijo que su segunda medalla de oro en tenis era notable al ser el primero en lograrlo. Murray contestó: “creo que Serena y Venus han ganado como cuatro cada una..”.

El escocés también ha resaltado que se necesita trabajar en la igualdad en los premios de los torneos.