Se presagiaba un gran duelo entre Packers y 49ers, y así fue. No importó que los visitantes comenzaran ganando 17-0, San Francisco le dio la vuelta al partido faltando 37 segundos en el reloj y entonces Aaron Rodgers hizo magia, Mason Crosby anotó un gol de campo de 51 yardas y Green Bay ganó 30-28.

De esta manera, cayó un invicto más en la NFL y ahora ya solo quedan cinco equipos sin perder en toda la NFL pese a que apenas se jugó la tercera semana de la campaña.

El primer cuarto fue totalmente de los Packers, quienes tenían el control del partido tras ponerse arriba en el marcador 10-0. Incluso ampliaron la ventaja con un acarreo de 3 yardas para TD de Aaron Jones.

Pero cuando parecía que los 49ers se irían en blanco en la primera mitad, el novato Trey Lance corrió el balón para anotar en la última jugada del segundo cuarto y poner el marcador, con el punto extra, 17-7.

Esta anotación fue la inyección de ánimo para San Francisco, que acortó distancias a solo tres puntos con un pase de anotación de ocho yardas de Jimmy Garoppolo a Brandon Aiyuk.

Y para el último cuarto, la locura. Primero, Green Bay anotó de nuevo con pase de 12 yardas de Aaron Rodgers a Marquez-Valdez Scatling. Luego, San Francisco respondió con TD de una yarda de Trey Sermon.

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Entonces, vino Crosby para anotar un gol de campo de 38 yardas, faltando 2:39 minutos por jugarse. Ese tiempo fue más que suficiente para que los 49ers armaran una ofensiva que concluyó con la anotación de Kyle Juszczyk, tras un pase de 12 yardas de Garoppolo.

Con el extra de Robbie Gould, San Francisco daba vuelta al juego. Increíble.

Todo era festejo en el Levi’s Stadium, pero quedaban 37 segundos y Rodgers probó su valía. Con dos pases a Davante Adams dejó la mesa puesta para que Crosby se convirtiera en el héroe del juego y así los Packers le quitaron el invicto a los 49ers. Juegazo.