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Reporte
Nacional

PUNTAPIEDRA

Regios ‘enturbian’ paraíso

Hugo Gutiérrez

Un litigio y el tinte político están afectando una de las zonas más admiradas por el turismo nacional e internacional.

El conflicto por la tierra en el Ejido Pino Suárez ocasionó que turistas y hoteleros fueran desalojados del paraíso denominado Punta Piedra, en la costa de Tulum, Quintana Roo, durante las dos últimas semanas.

Extranjeros y turismo nacional fueron lanzados de cabañas y bungalows en esta zona de aguas cristalinas, ubicada junto a las ruinas de Tulum, gracias a un supuesto problema laboral, pero con el ingrediente político.


Jun 10, 2014
Lectura 7 min

La sociedad junto al ahora Embajador, fue para buscar la influencia necesaria y tomar posesión de Punta Piedra, ocupada por hoteleros y ejidatarios debido a un viejo decreto

Extranjeros y turismo nacional fueron lanzados de cabañas y bungalows en esta zona de aguas cristalinas, ubicada junto a las ruinas de Tulum

https://www.youtube.com/watch?v=agF4GEndID4

Un litigio y el tinte político están afectando una de las zonas más admiradas por el turismo nacional e internacional.

El conflicto por la tierra en el Ejido Pino Suárez ocasionó que turistas y hoteleros fueran desalojados del paraíso denominado Punta Piedra, en la costa de Tulum, Quintana Roo, durante las dos últimas semanas.

Extranjeros y turismo nacional fueron lanzados de cabañas y bungalows en esta zona de aguas cristalinas, ubicada junto a las ruinas de Tulum, gracias a un supuesto problema laboral, pero con el ingrediente político.

Los hoteles Ixchel, Playa Azul, Dos Ceibas y Puerta del Cielo, se sumaron a una serie de desalojos que durante meses ha intentado la representación jurídica de los regiomontanos.

El constructor neolonés José María Garza Ponce, su hijo José María Garza Treviño y el actual Embajador de México en Uruguay, Felipe Enríquez, firmaron en 2010 un poder especial para actos de administración, sobre al menos un predio que reclama la empresa Desarrollos Punta Piedra S.A. de C.V.

El objetivo de los constructores, de los de mayor arraigo en Nuevo León, y de su empresa Desarrollos Punta Piedra S.A. de C.V., fue destrabar con ese poder un litigio de años por la disputa de 49 hectáreas de esta paradisíaca área en la costa de Quintana Roo.

Con la sociedad junto al ahora Embajador, la Constructora Garza Ponce buscó la influencia necesaria para tomar posesión de Punta Piedra, ocupada por hoteleros y ejidatarios debido a un viejo decreto.

Porque Felipe Enríquez es exdiputado federal del PRI por Nuevo León, excandidato a la Alcaldía de Monterrey por ese partido en 2012, pero perdió, y compadre del presidente Enrique Peña Nieto y del exgobernador de Quintana Roo, Félix González Canto, actual delegado del tricolor en la capital regia.

Sin embargo, es hasta ahora, bajo el argumento de que existe una denuncia laboral, que Conciliación y Arbitraje de Quintana Roo solicitó una orden de desalojo de algunos de los terrenos en disputa.

Lanzaron a hoteleros y turistas de varios hospedajes y otros más esperan la misma suerte.

El poder especial para actos de administración sobre uno de los predios fue realizado por los constructores regiomontanos para conferir esa facultad a Hugo César Flores Toba, entre otros, quien es cuñado del político y Embajador Felipe Enríquez.

El nombre de Hugo César Flores Toba siempre está registrado en negocios que atribuidos al actual Embajador de México en Uruguay, quien además durante años ha utilizado sus influencias políticas pata litigar por tierras ejidales en toda la Península de Yucatán.

Primero fue en Isla Blanca, decenas de kilómetros de playas vírgenes al norte de Cancún. Luego fue en las tierras ejidales en Ucú, al poniente de Mérida, donde Flores Toba en representación de Enríquez enfrentó litigios para apoderarse de las propiedades.

Incluso en Isla Blanca, territorio continental de Isla Mujeres, Enríquez hizo todas las negociaciones en sociedad con el exgobernador de Nuevo León, Natividad González Parás, y con el exmandatario de Quintana Roo, Mario Villanueva.

Y sobre esas propiedades, como ahora en Punta Piedra, también hubo litigio sobre tierras ejidales, operativos de desalojo y venta de predios aún cuando los inmuebles estaban en posesión de un tercero.

En el Ejido de Ucú, al poniente de la capital de Yucatán, Felipe Enríquez también litigó y desalojó a ejidatarios con argucias legales.

Esto, luego de hacerse compadre de la exgobernadora de ese estado y actual secretaria general del PRI, Ivonne Ortega.

A punta de líos

Actualmente ejidatarios del Ejido José María Pino Suárez, de Quintana Roo, reclaman la posesión legal de Punta Piedra.

La compañía Desarrollos Punta Piedra S.A. de C.V. fue creada para desarrollar varios predios en la zona, pero por el litigio con los ejidatarios los constructores regios no han logrado iniciar obras.

Se llega al lugar por la carretera a Boca Paila, unos 5 kilómetros al sur de la ruinas de Tulum, camino también conocido como vía a Punta Allen.

Y es que desde los años 50’s, durante el gobierno de Miguel Alemán, el particular Antonio González Avilés adquiere 49 hectáreas en esa zona, colindante con el mar Caribe.

Pero durante el gobierno de Luis Echeverría Álvarez, el presidente expropia el terreno para crear un Centro de Población Ejidal y lo denomina José María Pino Suárez.

Sin embargo, lo inscribe la Secretaría de Agricultura en el Registro Público de la Propiedad y en complicidad con funcionarios de esa dependencia, vuelve a escena el primer comprador de Punta Piedra, Antonio González Avilés.

Aproximadamente en 1975, González Avilés y funcionarios de la Reforma Agraria crean ilegalmente un fideicomiso, subdividen la tierra y venden a Esteban Eschiavón Magaña y al constructor regio José María Garza Ponce.

Pero al año siguiente, se cancela el fideicomiso y la venta queda sin validez.

Durante años, esta zona continuó siendo ejidal gracia al decreto expropiatorio y los constructores regios litigaron en contra.

Incluso, varios ejidatarios vendieron o rentaron, ilegalmente, parte de su tierra costera a extranjeros y nacionales que construyeron pequeños hoteles y cabañas en la zona.

Pero cuando llega el gobierno estatal de Mario Villanueva, en los 90’s, éste encarcela a ejidatarios y los constructores regiomontanos demandan por despojo.

A finales de los 90’s los ejidatarios en prisión salen libres y vuelven a la zona y en 2010, cuando firman un poder con el cuñado del Embajador Felipe Enríquez, vuelve la ofensiva sobre varios predios con la influencia del político priista y compadre del entonces gobernador de Quintana Roo, Félix González Canto.

Ahora, con el gobierno de Roberto Borge Angulo, hombre de confianza del delegado del PRI en Nuevo León, González Canto, vuelve la ofensiva bajo un argumento laboral.

Según los ejidatarios, el número de hoteles que están en la mira del desalojo es de 12, pero podrían ser más.

El predio sobre el cual los constructores regios dieron un poder especial al cuñado del Embajador, es de unos 300 metros de frente al mar Caribe, son 31 mil 274 metros cuadrados.

El predio es parte de un hotel denominado Hip-Hotel Tulum, que cuenta con 22 habitaciones.

También, el terreno fue adquirido mediante escritura pública número 15 mil 464, con fecha 14 de diciembre de 2009 y su registro se encontraba pendiente de inscripción.

Esta área donde se encuentra el predio, es una zona de hoteles rústicos que son fundamentalmente de extranjeros.

Italianos, estadounidenses, canadienses, argentinos y chilenos son los propietarios de casi todos los pequeños hoteles y restaurantes.

Incluso, en algunos anuncios de restaurantes y hoteles aparecen leyendas que describen las parcelas del Ejido José María Pino Suárez.

A la entrada de la reserva de la biósfera de Sian Ka’an hay una manta en la que los ejidatarios reclaman que esa zona es de su propiedad. 

30 Mayo 2012

¿Influencias? 

> Reporte Indigo publicó que Felipe Enríquez, compadre del entonces candidato presidencial, Enrique Peña Nieto, buscaba utilizar sus influencias para apropiarse de Isla Blanca, al norte de Cancún, y de Punta Piedra, en Tulum.

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