En la elección presidencial del 2006, el triunfo de Felipe Calderón se fincó no tanto en lo que hizo el PAN como lo que se operó desde el PRI.
Seis gobernadores priistas, articulados por Elba Esther Gordillo, activaron un trasvase de votos a favor del candidato panista paragarantizar la victoria sobre Andrés Manuel López Obrador.
Con los operativos articulados por el PRI en el Estado de México, Tamaulipas, Nuevo León, Coahuila, Puebla y Sonora, Calderón pudo imponerse la banda presidencial. “Haiga sido como haiga sido”.
Ahora, en la elección presidencial del 2012, el triunfo de Enrique Peña Nieto parece haber descansado en una operación exactamente a la inversa.
Y en cuatro Estados los panistas perdieron los suficientes votos como para garantizarle el triunfo al candidato del PRI.
Del 2006 al 2012, el panismo perdió un millón 530 mil votos en: el DF, el Estado de México, Jalisco y Guanajuato, mientras que elrepunte del PRI en esas entidades rebasó los dos y medio millones de votos.
Suficientes para modificar el resultado final, porque si esos cuatro millones de votos no los hubiera tenido el PRI y se hubieran ido con el PRD, el resultado electoral se habría modificado. Habría ganado Andrés Manuel López Obrador.
Coincidencia o no, operado o casual, el hecho es de que sin la pérdida o el trasvase de los votos del PAN en esas cuarto entidades, el PRI no habría alcanzado la presidencia en 2012.
Es decir, en la elección presidencial del 2012 operó un efecto similar a la del 2006, solo que en sentido contrario.
Los Estados priistas hicieron presidente al panista en el 2006 y los panistas perdieron en sus enclaves los suficientes votos para darle el triunfo al PRI.
Analicemos:
ESTADO DE MÉXICO
Por mucho, Edomex es la reserva electoral más importante del país.
En el año 2000, hasta dos millones 240 mil mexiquensesllegaron a votar por el PAN cuando Vicente Fox fue candidato a la presidencia de la República.
En esa ocasión los priistas tuvieron que conformarse con un segundo lugar al obtener solamente un millón 630 mil votos.
El fenómeno Fox, y el hartazgo del PRI, incrementaron la votación que habían obtenido los panistas en 1994 en poco más de un millón de votos. Casi el doble de lo que los blanquiazules habían tenido en 1994.
A pesar de esto, la gubernatura del Estado la ganó el priista Arturo Montiel en 1999.
Con todo, el triunfo de Fox no fue el peor momento para el PRI en el Estado de México.
La noche triste para el PRI mexiquense o para Roberto Madrazo, según se le quiera ver, ocurrió el dos de julio del 2006.
Roberto Madrazo solo pudo cosechar un millón 33 mil votos, a pesar de que un año antes, el priista Enrique Peña Nieto también derrotó al candidato del PAN Rubén Mendoza en la contienda por la gubernatura local.
En cambio, aunque Felipe Calderón no pudo mantener el record de votación histórico que logró imponer Vicente Fox en el Estado de México, sí obtuvo casi 700 mil votos más que su rival Roberto Madrazo, pero también 700 mil votos menos que Andrés Manuel López Obrador.
Con esa diferencia de votos, si los priistas del TUCOM del Estado de México no hubieran votado a favor de Calderón, Andrés Manuel López Obrador hubiera sido presidente.
Y es como bien es sabido, la diferencia entre Felipe Calderón y Andrés Manuel López Obrador fue apenas de .56 por ciento. Menos de 244 mil votos.
En seis años, las cosas cambiaron radicalmente.
El PAN se desplomó en el 2012. Josefina Vázquez Mota apenas pudo tener un millón 255 votos a su favor. 468 mil votos menos que los que logró obtener Calderón en 2006.
En cambio la votación del PRI creció en forma impresionante. En tan solo seis años creció en casi dos millones de votos (un millón 944 mil) para hacer un total de casi tres millones de votos.
Las pérdidas para Andrés Manuel López Obrador, si bienfueron importantes, tampoco fueron catastróficas, si se considera el hecho de que tan solo perdió 118 mil votos de los que había logrado en 2006.
La mano del TUCOM se había hecho sentir otra vez, pero a la inversa que en el 2006. Ahora los panistas y hasta algunos de la izquierda mexiquense habrían votado por el regreso del PRI.
De los 10 millones de votos en que aumentó la votación del PRI entre el 2006 y el 2012, casi un 20 por ciento venían del Estado de México. La votación por el candidato priista creció en un millón 944 mil votos.
Otros dos millones habrían de proceder de tres entidades gobernadas por gobernadores no priistas.
DISTRITO FEDERAL
En el Distrito Federal, las pérdidas también fueron grandes para el PAN y para el PRD. Aunque el bastión de Andrés Manuel López Obrador siguió siendo el principal aportador de votos para el tabasqueño en el 2012.
El frente progresista perdió 243 mil votos entre el 2012 y el 2006.
Pero al PAN le fue peor. Los albiazules perdieron 468 mil votos que junto con los del PRD presumiblemente fueron a parar al PRI.
Y es que la votación del PRI se disparó a favor de Enrique Peña Nieto en el 2012, al obtener 843 mil votos más en el D.F. respecto del2006.
Una buena parte de los electores de la ciudad más grande de México, creyeron que convenía el regreso del PRI en la persona de Enrique Peña Nieto, aunque se mantuvieron “fieles” a Miguel Mancera, un candidato postulado por la izquierda, que no milita en ningún partido.
¿Por qué el PRI creció tanto en el D.F. en seis años?
¿El crecimiento fue el efecto de las tarjetas de Monex o Soriana en una ciudad en donde el jefe de gobierno no es del PRI?
Todo parece indicar que la mano invisible del PAN volvió a operar a favor del PRI.








