A un mes de las elecciones. Una semana antes del segundo y último debate presidencial. Un día después del repunte de AMLO en las preferencias y cuando jóvenes universitarios se organizan para rechazar la manipulación y opacidad del sistema… justo entonces cae un Coctel Molotov.
De la mano de las protestas juveniles, llega “Gimme the Power”, un rockumental de 101 minutos, contado con ironía y humor negro, que se estrena hoy en 60 salas del Distrito Federal y su área metropolitana.
Olallo Rubio, ex locutor y director del filme, no solo cuenta la historia de la banda. También revisa incómodos episodios del pasado político del país que bien podrían explicar la oleada de manifestaciones de descontento de los jóvenes contra un sistema que coarta la libertad de expresión y fabrica candidatos.
El sueño de Olallo era contar la historia de Molotov. Y para reflejar la esencia del polémico grupo, optó por ilustrar el contexto social y económico en el que nació y se desarrolló la agrupación.
Molotov nace en 1995 en un país abatido por crímenes políticos como el de Francisco Ruiz Massieu y el del cardenal Juan Jesús Posadas Ocampo. En un país en crisis por el “error de diciembre” tras el polémico sexenio de Carlos Salinas de Gortari. En un país que despertó un día con la noticia del levantamiento del EZLN en Chiapas.
En ese contexto, los mexicanos Miky Huidobro, Tito Fuentes y Paco Ayala, y el gringo Randy Ebright hacen causa común en Molotov, que, en efecto, fue como una bomba que explotó con su música en un país sacudido por tragedias.
“Nos tocó ser clase media en picada. Como decía Villoro, no éramos una clase acomodada, sino que estábamos favorecidos económicamente”, confiesa Miky.
Rock & contrapropaganda
En “Gimme the Power”, Olallo Rubio hace una revisión de los episodios políticos y sociales más dramáticos de la historia moderna de México.
“México es un país que no se ha documentado como debería. Además, los medios masivos se encargan de omitir esos episodios. Dicen que México no tiene memoria histórica, y creo que los medios contribuyen a esto”, dice el director.
Afirma que su documental sirve para “revalorar a Molotov y recordar lo que pasó con ellos en 1997, y recordar el fenómeno en el que se convirtieron”.
A diferencia de tantos documentales oficialistas, “Gimme the Power” es una película de contrapropaganda.
Es distinto de la serie de televisión “México Siglo XX”, “donde presentan a Ernesto Zedillo como el artífice de la democracia porque, claro, se hizo durante ese sexenio,” explica Rubio.
“Con Salinas de Gortari prácticamente no se han metido los medios (en) los últimos nueve años. Lo han tratado con pincitas”, agrega.
La obra de Rubio muestra una perspectiva histórica crítica desde el punto de vista rebelde y transgresor del rock. No queda títere con cabeza. Igual dice verdades del PRI y del PAN, que del PRD.
Olallo califica el sexenio de Vicente Fox como “una trampa”. Una que hizo creer que existía la libertad de expresión.
Considera que los medios ahora son más tolerantes con “el lenguaje soez y vulgar”, como lo denomina la Ley Federal de Radio y Televisión.
“Poder decir groserías en la televisión, ¿eso es libertad de expresión? ¿En serio?”, cuestiona Rubio en tono sarcástico.
Además, los espacios y medios masivos para ejercer esa libertad se han ido cerrando paulatinamente.
“Tal es el caso de Radioactivo. Una estación crítica, irreverente, y a veces agresiva con la autoridad, y terminaron por cerrarlo”, dice Rubio, quien trabajó durante 10 años en la radiodifusora.
17 años de historia
En 2003, Olallo Rubio vio por segunda vez a Molotov en España. Fue entonces cuando surgió la idea de hacer un documental sobre la evolución de la banda a partir de 1997, cuando lanzó su primer disco.
“No se los propuse en ese momento porque sentía que no tenía la experiencia suficiente”, explica el realizador.
Pero se aferró a la idea porque además de ser un ferviente admirador del contestatario grupo, quería que Molotov contara su propia historia desde otro ángulo.
“El pez no puede verse a sí mismo desde afuera de la pecera, y quería que ellos estuvieran conscientes de lo que les pasó desde una perspectiva histórica y política”, señala el director del documental.
En entrevista con Reporte Indigo, Miky confiesa: “Es impresionante ver en la pantalla grande que cuenten la historia de tu proyecto”.
Tito añade que es increíble la sensación de recordar los momentos que ha vivido la banda.
“Nos gustó mucho cómo la narra porque tiene sentido y congruencia el magniloquio de Olallo”, dice el vocalista.
Quién mejor que Olallo para contar su historia, pensaron los integrantes del grupo de rock que marcó un parteaguas en México.
Y a Olallo siempre le fascinó la forma en que la banda partía de estímulos adolescentes, no de una conciencia política.
“Tito no es como Tom Morello de Rage Against the Machine, que es egresado de Ciencias Políticas de Harvard”, agrega.
Molotov era sólo un grupo de chavos inconformes que se expresaban a través de su música.
Con este documental, tanto Molotov como Olallo quieren provocar una reacción en un adolescente de 13 ó 14 años. “(…) que tome una guitarra y haga música desafiando a la autoridad, sea la que sea”.
“Sentimos que hay una sequía de ese tipo de música. No todo tiene que ser de protesta, pero creo que sí hay mucha apatía y evasión en los grupos de rock”, explica Rubio.
El documental también le da una “refrescadita” a la memoria de quienes fueron jóvenes en los tiempos de Gustavo Díaz Ordaz, de José López Portillo o de Carlos Salinas.








