Un político de emblemático apellido ha aceptado ser el zar anticorrupción de ganar Andrés Manuel López Obrador la Presidencia de la República.
Manuel Clouthier Carrillo, hijo del legendario Maquío, quien fue candidato del PAN a la Presidencia de la República en 1988, dio el sí a la invitación del tabasqueño para encabezar la Contraloría Ciudadana Anticorrupción.
Está dispuesto y tiene claro que hay que mantener en alto el nombre de su padre.
El candidato presidencial le envió una misiva en la que le explica que esta contraloría tendría el fin de erradicar las prácticas de corrupción en todas las dependencias de gobierno.
“En mis giras por el país y recogiendo los sentimientos de la gente, he llegado a la conclusión de que la mejor persona para encabezar este proyecto eres tú”, detalla Andrés Manuel en la carta.
Con la aceptación de Clouthier Carrillo, se une al gabinete de López Obrador una figura con buena reputación.
El candidato del Movimiento Ciudadano hizo la invitación mediante una carta que envió al diputado panista con licencia, y éste la aceptó. Y dio a conocer su decisión a través de su cuenta de Twitter.
“Acabo de comunicar que acepto la invitación de AMLO a encabezar la figura de Contralor Ciudadano contra la Corrupción”, dijo en el primer mensaje que subió a la red social.
Después lanzó la advertencia de que aceptar esta invitación no significa trabajar a ciegas para el presidente de la República.
“Buscaré reunirme con AMLO próximamente para conocer los detalles de la propuesta ya que mi aceptación no es un cheque en blanco”, adelantó.
En entrevista con Reporte Indigo, Clouthier matizó que el no querer dar un cheque en blanco es una postura personal política ante todas las colaboraciones que le han pedido.
“Yo nunca doy un cheque en blanco a nadie. Lo que ahora sigue es tener una reunión para ver los alcances de la contraloría, las facultades, el empoderamiento y los alcances que va a tener.
“Quiero saber hasta dónde es el compromiso, porque yo me la creo. Cuando me invitan de consejero me la creo; cuando me invitaron de diputado, me la creí; si me uno a esta invitación, me la creo”, advirtió.
Señaló que no acepta la idea de que la corrupción ya es cultural en México.
“Eso no lo creo. El mexicano, al cruzar la frontera, se ordena. El problema de la corrupción es que el sistema político es corrupto, y te necesita corrupto para que funciones en el sistema, y eso es lo que hay que cambiar”, precisó.
Clouthier aseguró que no tiene miedo. Que sabe cómo enfrentar el reto, pero lo primordial es entrevistarse con el candidato del Movimiento Progresista para dejar en claro cuál sería el alcance de la contraloría.
Además, insistió que no quiere ser un funcionario de adorno. Confía en que López Obrador está buscando colaboradores comprometidos, no personas que solo le avalen todas sus propuestas.
“López Obrador no busca cómplices, está buscando colaboradores comprometidos”, señaló.
En su invitación, López Obrador describe las características principales que tendría la Contraloría Ciudadana Anticorrupción.
“Esta contraloría diseñará el mecanismo confiable y efectivo para que el ciudadano, desde cualquier parte del país, que esté siendo sometido por un funcionario corrupto, tenga la confianza de que no está solo, y que agentes de la contraloría se apersonarán para que no quede impune su denuncia”.
Clouthier solicitó licencia para separarse de su cargo como diputado federal para buscar la Presidencia de la República como candidato ciudadano. Pero como el IFE no aceptó su registro, presentó un recurso de inconformidad ante el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación.
Finalmente, el 25 de abril de 2012, el Tribunal Electoral rechazó la candidatura de Manuel Clouthier.
Durante su paso por la Cámara de Diputados, el sinaloense se distinguió por ser uno de los legisladores más combativos y críticos, tanto del Congreso y como de su propia fracción parlamentaria.
“Cuando me tocó dar el posicionamiento de la bancada del PAN en el Congreso en el 2009, cuando iniciaba la Legislatura, ahí lo dije como lo estoy diciendo ahora: no doy cheques en blanco, y así se lo dije incluso al presidente, Felipe Calderón”, recordó.
En la carta que le mandó Andrés Manuel López Obrador, el candidato de las izquierdas asegura que el principal problema de la corrupción gubernamental es la falta de denuncias porque los ciudadanos temen ser víctimas de represalias.
Ante esto, Clouthier es contundente. Dijo que de llegar a ocupar el cargo si AMLO gana la Presidencia de la República, se va a implementar una cultura real de la denuncia.
“Lo primero que hay que hacer es fomentar la denuncia, quitar el problema de que la gente no denuncia, eso se tiene que desaparecer. Y, al mismo tiempo, que la gente sepa que cuenta con todo un apoyo institucional ante su inconformidad”, advirtió.
Manuel Clouthier está decidido. Ya aceptó, pero quiere ver hasta dónde va a poder llegar, porque él quiere llegar lejos y a fondo.
Él, que como diputado se atrevió a decir que la gestión de Felipe Calderón combatió a todos los cárteles de la droga menos al del “Chapo” Guzmán y que se ganó el odio del panismo, es quien estaría vigilante de evitar la corrupción.
Preocupado por México
“El 17 de diciembre de 1982 me gradué de la universidad, y ese día le reclamé a mi padre el México que me estaba dejando, y me da temor pensar que mis hijos me reclamen lo mismo a mí”.
Hijo del emblemático Manuel de Jesús Clouthier del Rincón, “Maquío”, quien contendió por la Presidencia de la República en 1988 por el Partido Acción Nacional, Manuel Clouthier Carrillo nació el 24 de agosto de 1961 en Culiacán, Sinaloa.








