Zoé Robledo, director General del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), expresó que en tres años al frente del organismo se ha priorizado el trabajo en territorio, la operación desde las unidades, y el diálogo con trabajadores, directivos de órganos de gobierno y de hospitales.

Al presentar su tercer informe de labores en la sesión ordinaria del H. Consejo Técnico del IMSS, el funcionario subrayó que hace mil 099 días llegó al Instituto para enfrentar los retos fuera del escritorio.

“Para cambiar al IMSS había que entender no solamente las causas de los problemas, sino el genuino origen de las preocupaciones de la gente”, detalló.

Robledo Aburto explicó que en tres años ha realizado 246 visitas a entidades federativas, lo que representa una visita a un estado de la República cada cuatro días, en promedio.

Un comunicado emitido por el Instituto precisa que en esos recorridos, el diagnóstico general de las problemáticas en el Seguro Social son los largos tiempos de atención.

“El tema del IMSS es el tiempo clínicamente aceptable de espera para una cirugía, para recibir una consulta de medicina familiar o de especialidad.

“El tiempo perdido en que la derechohabiencia creció, pero eso no se reflejó en inversiones en equipo, en infraestructura o en contratación de más personal médico o de enfermería”, dijo.

Zoé Robledo subrayó que el reto más importante era atender los problemas estructurales de la institución, cambiar el rumbo y volver a las razones y motivaciones que le dieron origen al IMSS.

ATENCIÓN A LA EMERGENCIA SANITARIA

El director general del IMSS comentó que al iniciar la pandemia de COVID-19, en febrero de 2020, el Instituto tenía 463 camas para atender infecciones respiratorias agudas graves, y con el apoyo del Consejo Técnico se trabajó para tener 19 mil 999 camas habilitadas en enero de 2021.

“Se tuvieron que tomar muchas decisiones difíciles, pero que nos tienen hoy aquí como una institución que dignamente puede decir que estuvo a la altura de las circunstancias”, mencionó.

Añadió que se tomó “una de las decisiones que estarán escritas en la historia del Seguro Social”: abrir la atención a no derechohabientes, cuando el 24 de abril se emitió un acuerdo para autorizar la atención a la ciudadanía sin seguridad social, derivado de la emergencia sanitaria.

A la fecha son 63 mil 402 personas sin seguridad social atendidas en el IMSS. De ellas, 34 mil 821 con atención hospitalaria.