La histórica presencia de Joaquín “El Chapo” Guzmán y su Cártel de Sinaloa en San Pedro pareciera no inquietar a las autoridades municipales.

La fuga del  capo  del penal del Altiplano  no encendió la alerta en suelo sampetrino.

Una fuente federal consultada por Reporte Indigo reveló que hay indicios de que la evasión del capo mexicano fortalecerá al Cártel de Sinaloa, organización que intentaría recuperar el control de este municipio, así como otras entidades.

“Toda fuga levanta alerta, y más una como esta… y su presencia histórica en este municipio sí debería (alertar)”, dijo el informante.

Sin embargo, el alcalde de San Pedro, Ugo Ruiz, no se ha pronunciado por una posible acción de seguridad policial en este municipio tras la fuga del narcotraficante.

Se habló ayer con personal de Comunicación Social de este municipio para pedir un enlace con el edil y preguntarle si se reforzaría la seguridad, pero se negó el contacto y se argumentó que hasta la próxima semana  tendría eventos públicos.

Una plaza disputada 

La historia del Cártel de Sinaloa en San Pedro se escribe desde el año 2005.

La detención de un comando armado encabezado por José Luis Carrizales Coronado, “El Tubi”, y Francisco Carlos Esquivel Maldonado, “El Capi”, narcotraficantes ligados al Cártel de Sinaloa, dejó en evidencia la presencia de esta organización.

“Alguna vez tuvimos la noticia de que aquí en San Pedro estaba ‘El Chapo’ Guzmán. Compartimos la información con el Ejército”, reveló el año pasado en entrevista con Reporte Indigo, Aldo Fasci Zuazua, exsecretario de Seguridad Pública estatal en el sexenio de Natividad González Parrás.

La casa estaba, recuerda Fasci, en la colonia Mirasierra, pero no se logró la captura del capo.

Los alfiles de Joaquín “El Chapo” Guzmán fueron encerrados y su operación en San Pedro estaba en riesgo.

La plaza la tomó Jaime Valdez, exagente de la extinta Policía Ministerial.

En junio del 2006, Valdez fue capturado por elementos de la Policía Federal y la operación del Cártel de Sinaloa se tambaleó una vez más.

En respuesta a estas detenciones, la noche del 5 de septiembre del mismo año, fue ejecutado el entonces director de la Agencia Estatal de Investigaciones (AEI), Marcelo Garza y Garza, en la Plaza Fátima, en el municipio de San Pedro.

El nombre de “El Chapo” surgió de manera inmediata en este caso. Se habló que el capo mexicano había ordenado el asesinato del mando policial.  

“La muerte de un personaje del tamaño de Marcelo tenía que ser ordenada desde arriba. Yo no sé si fue (Arturo) Beltrán o ‘El Chapo’. Cualquiera de los dos pudo ser”, platica Fasci.

Rompen relación

En el 2008,   la alianza Beltrán Leyva-Cártel de Sinaloa se desdibujó.

La organización de los Beltrán Leyva apadrinó a “El Chapo” en el narcotráfico, pero éste delató el refugio de Alfredo Beltrán Leyva “El Mochomo”, lo que desató la guerra entre ambos grupos.

Las diferencias continuaron cuando Arturo Beltrán Leyva “El Barbas” fue abatido por la Armada en el 2009, y luego vino la detención en el 2014  de Héctor “El H”.

Trascendió que “El Chapo” habría filtrado información de ambos paraderos a la autoridad.

En San Pedro, Héctor Ríos Huerta, “La Burra”, aprovechó la ruptura y se apoderó de esta plaza.

Al ser detenido en marzo del 2009,  lo sustituyó Rodolfo López Ibarra, “El Nito”, capturado por los militares en mayo del 2009.

Ahora surge el apodo de “El Gato”, quien podría estar al frente de la organización en este municipio.