El oficio apócrifo que permitió que un juez federal otorgara la suspensión provisional a la clausura del casino Foliatti pasó ante la fe del notario público número 44, Arnulfo Gerardo Flores Villarreal, quien hace más de una década se vio involucrado en una red de fraudes.

A finales de 2000, el padre del abogado y ex titular de la misma notaría, Arnulfo Flores Rodríguez, avaló una serie de hipotecas ilegales que sumaron más de 16 millones de pesos a costa de los bienes de empresas defraudadas.

Según registros periodísticos, Flores Villarreal acreditó a través de su hijo, quien en ese momento se desempeñaba como suplente de la notaría, hipotecas de 15 propiedades en tan sólo dos días.

El fedatario avaló ilegalmente escrituras y préstamos que solicitaba un particular, quien ponía como garantía bienes de las empresas Promotora Eco San Ángel y Constructora Edicasa.

La particular hipotecó propiedades a través de los prestamistas Juan Antonio Gutiérrez González, Sixto Flores Gutiérrez, y José Luis, Sixto y Jesús Luis Flores Lozano.

En medio de cuestionamientos, este abogado fue nombrado en 2007 titular de la Dirección Especializada en Asuntos Inmobiliarios, Registrales y de Despojo de Inmuebles.

Al llamado “zar antifraudes” del Registro de la Propiedad le fue revocada en abril de 2002 su patente como fedatario y su hijo se convirtió en el titular de la Notaría Pública Número 44.

Ahí, su sucesor dio fe del documento que contiene firmas falsas del ex secretario de Desarrollo Urbano de Monterrey, José Garza Gallardo, que le permitió al Foliatti quitar los sellos de clausura impuestos por la autoridad municipal.

El abogado despacha en el número 3087 poniente de la calle Reforma, en la colonia Mitras Centro.