Científicos de la Universidad Bar Ilan y el Centro Médico Galilea de Israel descubrieron que tener buenos niveles de vitamina D reduce el riesgo de muerte o enfermedad grave por COVID-19.

Los investigadores realizaron un estudio retrospectivo para examinar si existe una relación entre el nivel sérico de la vitamina y la gravedad y mortalidad de la enfermedad causada por el virus SARS-CoV-2.

Los científicos partieron de la hipótesis de que los pacientes hospitalizados con COVID-19 tenían deficiencia de la vitamina, finalmente el estudio concluyó la suposición.

“Entre los pacientes hospitalizados con COVID-19, la deficiencia de vitamina D previa a la infección se asoció con un aumento de la gravedad y mortalidad de la enfermedad”, señala la investigación publicada por Plos One.

El estudio categorizó los niveles de la vitamina en los pacientes en: deficientes (por debajo de 50 nmol/L o 20 ng/ml), insuficientes (50 nmol/L a 75 nmol/L o 20-29,9 ng/ml), adecuados (75–99,75 nmol/L o 30–39,9 ng/mL) y altos normales (igual a o superiores a 187,5 nmol/L o 40 ng/ml).

¿Para qué sirve la vitamina D?

Esta vitamina es conocida por ayudar al cuerpo a absorber el calcio. La deficiencia de esta vitamina puede llevar a enfermedades de los huesos como la osteoporosis o el raquitismo.
Se puede puede obtener vitamina D de tres maneras: a través de la piel, de la dieta y de suplementos. Además, el cuerpo humano forma la vitamina D naturalmente después de la exposición al sol, aunque se debe proteger con protector solar.

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También se le ha asociado con una serie de enfermedades autoinmunes, cardiovasculares e infecciosas debido a su papel como mediador inmunológico esencial, precisa el estudio.

Los factores de riesgo epidemiológicos para la deficiencia de vitamina incluyen una mayor pigmentación de la piel, baja exposición al sol, uso de ropa que cubre la piel y una dieta baja en pescado y productos lácteos.