"Son delitos de alto impacto, delitos dolosos, y el desaparecerlos en estas fosas demuestra desde luego el estado de vulnerabilidad que tiene la ciudadanía"

Dante Haro

Especialista en temas de seguridad UdeG


"Este es un duro golpe a las personas que decían que (en Jalisco) no pasaba nada. En la región centro occidente, en el mapa del ajedrez del narco en México ocupa un lugar preponderante"

Dante Haro

Especialista en temas de seguridad UdeG


Según el reporte del Centro de Investigación y Capacitación Propuesta Cívica entre 2006 y 2012 se reportaron 2 mil 177 desapariciones forzadas en Jalisco

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Nueva evidencia sobre la aparición de más fosas clandestinas en el estado, “resquebrajan” el discurso de que en Jalisco “no pasa nada”, apunta el profesor investigador de la Universidad de Guadalajara (UdeG) y especialista en temas de seguridad, Dante Haro Reyes, en entrevista con Reporte Indigo.

“Este es un duro golpe a las personas que decían que (en Jalisco) no pasaba nada. En la región centro occidente, en el mapa del ajedrez del narco en México ocupa un lugar preponderante”, apunta el entrevistado a propósito de los (al cierre de esta edición) cinco cuerpos hallados ayer en el municipio de Zapopan.

La Fiscalía General del Estado informó que los cadáveres fueron encontrados en el Cerro Santa Lucía de la zona rural del municipio, cercana a la población de Tesistán, al norte de  Zapopan.

El hallazgo ocurrió luego de la detención que realizó la policía de Zapopan de tres sujetos vinculados con un asesinato el pasado 28 de noviembre en el mismo municipio.

La narcofosa encontrada en Zapopan se suma a los hallazgos de La Barca,  donde fueron encontrados 67 cuerpos apenas a finales del mes pasado. 

En total son 72 los cadáveres encontrados que fueron enterrados de manera clandestina en Jalisco, y la cifra podría seguir creciendo, pues en Zapopan siguen las investigaciones. 

Para Haro Reyes, no existe diferencia entre lo que ocurre en Jalisco y lo que ya se vio en estados como Tamaulipas.

En específico en el municipio de San Fernando, Tamaulipas, en donde fueron encontradas en 2010 y 2011 fosas clandestinas con 70 y 193 cuerpos desmembrados de migrantes, víctimas del grupo delictivo de Los Zetas.

“En el marco internacional, San Fernando, Tamaulipas; Cadereyta, Nuevo León y Jalisco están en la mira de la nota roja con este hallazgo de 67 cuerpo victimados, torturados, algunos desmembrados y a nivel internacional nos deja muy mal parados”.

Para Haro Reyes es “muy grave” que las autoridades del estado “le estén echando la culpa a autoridades pasadas”.

“Desde luego es falta de coordinación, pero existen actores que actualmente están  ocupando lugares privilegiados, que fungieron como responsables en administraciones pasadas y sin embargo no dan explicaciones coherentes”, critica el especialista.

Agrega que el conflicto en Jalisco no es solo en los límites del estado y por un conflicto entre carteles. Sino que “es más complejo que eso”.

Pues la presencia de cadáveres en un municipio de la zona metropolitana, en específico Zapopan, exhibe la vulnerabilidad de cualquier ciudadano al no tener seguridad.

“Son delitos de alto impacto, delitos dolosos, y el desaparecerlos en estas fosas demuestra desde luego el estado de vulnerabilidad que tiene la ciudadanía”, afirma Haro Reyes.

Además tendrán que hacerse las investigaciones correspondientes “para poder ver el meollo del asunto”, que en su opinión “pega en la percepción de inseguridad que se tiene en Jalisco”.

Datos ofrecidos por el entrevistado señalan que el “71 por ciento de los jaliscienses se siente inseguro”.

Para Haro Reyes es importante que el estado coloque al ciudadano en el centro de las decisiones en materia de seguridad, se respeten sus derechos y que no se atenga solo a una estrategia de tipo reactiva y de control de fuerzas policíacas.

“Debemos esclarecer ese andamiaje jurídico que se estableció en épocas recientes y que no quede en teoría, ni en leyes, sino que esta parte, la legislativa, logre  comunicarse con la operativa y así resolverse una serie de deudas pendientes, porque en la agenda de los gobernantes es un tema prioritario el darle salida”.

Desaparecidos, una de las deudas 

Los cadáveres encontrados tanto en La Barca como en Zapopan demuestran una realidad de la que ninguna autoridad se quiere responsabilizar: los desaparecidos.

Sobre Jalisco pesa la enorme cifra de desapariciones y todavía no se aprueba la nueva Ley de Víctimas, que podría abonar a un nuevo tratamiento del tema. 

Según el reporte del Centro de Investigación y Capacitación Propuesta Cívica, entre el 2006 y 2012 se reportaron 2 mil 177 desapariciones forzadas en Jalisco (véase, Desaparecidos e invisibles).

La cifra se coloca debajo del Distrito Federal y el Estado de México. Gracias a ese informe se sabe que en promedio por cada 100 habitantes de Jalisco hay 30 desaparecidos.

Dentro de ese esquema Jalisco es el segundo estado en donde más mujeres desaparecieron, solo debajo del Distrito Federal que reportó 3 mil 492 casos.

Además Jalisco fue el estado en el que más estudiantes desaparecieron en los últimos seis años con 765 casos. 

La cifra embona con el Informe 2012 del centro en el que se agrega que los municipios con más desaparecidos son Guadalajara con 410, Puerto Vallarta con 233, Zapopan con 209 y Tlajomulco de Zúñiga con 205.

La Barca 

En las últimas semanas la Fiscalía General del Estado y otras autoridades de seguridad llevaron a cabo un operativo en el que se descubrieron los restos de más de 67 personas ubicados en el municipio de La Barca, cerca de la frontera con Michoacán.

Algunas versiones extraoficiales señalaban que la cifra podría aumentar hasta 100 cuerpos.

El operativo inició a partir de la búsqueda de dos agentes de la Policía Federal que habrían desparecido en el mes de noviembre. 

El frágil blindaje que aparentemente hizo la FGE de poco sirvió. La zona se convirtió en campo minado peleado por dos grupos de la delincuencia organizada.

En sitios como YouTube aparecieron videos en los que se observaba una conversación entre el líder de los Caballeros Templarios, Servando Gómez, apodado “La Tuta” con “Carlos”, un presunto integrante del Cártel Jalisco Nueva Generación y que corroboraba lo frágil de la seguridad en la zona.

No se ha logrado la identificación de los cuerpos. Familiares de desaparecidos han recorrido los laberintos burocráticos para acceder a los cuerpos exhumados que fueron trasladados del Instituto Jalisciense de Ciencias Forenses (IJCF) a las instalaciones de la Procuraduría General de la República en la Ciudad de México. 

Hallazgos que se olvidan 

Otras narcofosas fueron halladas en Jalisco en los últimos cuatro años.

En noviembre del 2010 se localizaron tres fosas con cuatro cuerpos en el municipio de Chapala en el poblado de Ajijic.

El 4 de agosto del 2011 se hizo el hallazgo en la carretera Atotonilco a La Barca, de seis cuerpos calcinados y desmembrados, enterrados al interior de una camioneta. 

En el 2012 se descubrieron otras dos narcofosas. Uno en enero en el predio Cuamecate cercano a la Presa Basilio Vadillo, ahí fueron encontrados siete cadáveres.

Otro más en el mes de junio, en el Rancho La Estancia en el municipio de Ejutla, Jalisco. Se localizaron siete cadáveres, la mayoría estaban calcinados.