Alin Yashica, una joven de 16 años, denunció públicamente a las autoridades de Chimalhuacán por lesiones, amenazas y hostigamiento.

Hace cuatro años, cuando tenía 12 años, Alin fue víctima de abuso sexual por parte de presuntos policias de Chimalhuacán, desde ese momento ha sido una y otra vez violentada por las autoridades.

De acuerdo con la denuncia de la joven, hace unos días sujetos vestidos de civiles incendiaron su casa y su carro.

“Dejaron un puerco destazado y dijeron que eso me pasaría si no doy de baja mis carpetas. (…) Quemaron mi casa y mi carro y dejaron una cartulina que dice que tengo 24 horas para irme si no me van a matar”, señala la denuncia publicada en redes.

Irene Martínez denunció en 2019 la desaparición forzada de su hija, Alin Yashica Pantoja de entonces 12 años. Foto: Especial

Al parecer las amenazas ocurrieron luego que Alin volvió a preguntar sobre los avances que hay en la denuncia que presentó hace ya varios meses.

Chimalhuacán ocupa el lugar número 12 en la lista de los 100 municipios con más presuntos delitos de feminicido. Foto: Especial

No es la primera vez que amedrentan a familia de Alin, la madrugada del pasado domingo 3 de abril colectivos feministas denunciaron que fueron atacadas afuera de la Fiscalía de Chimalhuacán, Estado de México, por presuntos policías que vestían como civiles.

El grupo de aproximadamente 20 mujeres protestaban por la desaparición —perpetrada por elementos de tránsito de Chimalhuacán— de la defensora de los Derechos Humanos, Irene Yashika Martínez Cervantes, madre de Alin, cuando alrededor de 300 sujetos comenzaron a golpearlas y quitarles sus cosas como megáfonos.

De acuerdo a la agrupación Nos Queremos Vivas Neza, el ataque en contra de Irene Martínez y las manifestantes forma parte de una serie de hostigamientos y amenazas en contra de quien se atreve a denunciar las agresiones e irregularidades en los procesos de justicia en el Estado de México.

Madre de Alin también fue agredida por policías

De acuerdo con el medio Cimacnoticias, el viernes 1 de abril aproximadamente a las 20:30 de la noche, Irene Martínez fue detenida por policías de tránsito, cuatro policías mujeres y un varón, que se trasladaban en las patrullas con placas TM915 y TM820.

La activista viajaba de regreso a su casa en compañía de su primo cuando fue interceptada por un operativo a la altura de la avenida Peñón, policías argumentaron que viajaba en sentido contrario y por esa razón fue detenida.

Cuando familiares comenzaron a buscarla, elementos municipales negaron la detención y aseguraron que no se encontraba dentro de las comandancias. La activista estuvo desaparecida alrededor de 8 horas.

Un día después fue liberada, el 2 de abril de este año, Irene Martínez se trasladó a las instalaciones de la Fiscalía de Chimalhuacán para iniciar una denuncia por agresiones y uso excesivo de la fuerza.

Tras ser revisada, la mujer no tenía dos dientes debido a los golpes que recibió, presentaba marcas de estrangulamiento, arañazos en el rostro y una de sus manos estaba muy hinchada.

Irinea Buendía, madre de Mariana Lima Buendía, víctima de feminicidio en 2009, afirmó en entrevista que Martínez, refiere que los policías también la torturaron sexualmente.

“Se llevaron a mi mamá la tuvieron desaparecida por más de 8 horas donde la golpearon la amenazaron y la asfixiaron al grado que perdió el control de los esfínteres, le tiraron los dientes y le desviaron su columna mi mamá tiene que tomar terapia de rehabilitación por esos golpes y tiene dos hematomas en la cabeza”, señala la denuncia pública de Alin.

¿Qué le pasó a Alin?

El 31 de mayo de 2019 aproximadamente a las 18:00 horas durante un operativo policiaco en el que participaban elementos municipales, estatales y ministeriales, sobre Avenida de las Torres en Chimalhuacán, Estado de México José Antonio Pantoja Ramos quien iba junto con su hija Alin Yashica Pantoja Martinez fue detenido por los elementos de la policía por llevar consigo una bolsa con teléfonos celulares.

Desde ese momento, José Antonio Pantoja Ramos es subido a una patrulla y a su hija Alin Yashica que en ese momento tenía 12 años, la suben a otra patrulla.

José Antonio es presentado y puesto a disposición del Ministerio Público en este municipio; sin embargo la menor no es presentada ni puesta a disposición de ninguna autoridad y desde ese momento se desconoció su paradero.

Tres días después, la niña fue hallada con signos de drogas, golpes y agresión sexual.