Roberto García tiene 42 años, vive en la alcaldía Cuauhtémoc de la Ciudad de México y no se aplicó la vacunación contra el COVID-19 porque cree que el activo médico le hará más daño que bien.

Él es originario de Torreón, Coahuila, y vive desde hace 10 años en la capital donde se encuentra sin su familia. Hasta el momento no le ha dado el nuevo coronavirus pero teme que la reacción de la vacuna le pueda hacer más daño.

“Si me pongo la vacuna tal vez me caiga mal, me pongo mal y no hay nadie que me ayude a ir al doctor o me atienda”, dice.

Roberto menciona que sí tiene miedo de enfermarse de COVID-19, pero prefiere tomar las medidas preventivas como el uso del cubrebocas y el gel antibacterial antes que vacunarse.

“Hay reacciones muy fuertes, incluso de muertes”, asegura.

Sin embargo, el caso de Roberto no es el único en la capital, pues diversos sectores de la población a nivel local han rechazado la vacuna: hay grupos etarios en donde hasta el 27 por ciento de sus integrantes no se inmunizaron.

Especialistas atribuyen esta problemática principalmente a la desinformación y a que en medios de comunicación se han difundido ampliamente los efectos negativos de la vacuna así como que no es totalmente efectiva.

Por ello señalan que ahora que empieza la semana donde se vacunará a todos los capitalinos de 30 a 39 años, se debe intensificar la difusión de los mensajes positivos sobre la inoculación y aclarar los riesgos de no hacerlo.

Los números del rechazo a la vacunación

Según los datos del Gobierno de la Ciudad dados a conocer el pasado 17 de julio —en el corte semanal de información sobre el número de vacunados— desde adultos mayores hasta personas de 30 a 39 años han rechazado la inmunización.

También puedes leer: Estas son las contraindicaciones de la vacuna rusa Sputnik V a días que llegue a México

La información proporcionada por las autoridades señala que el 15.1 por ciento de los adultos mayores de 60 a 69 años de la capital no se vacunó: 248 mil 223 personas.

Respecto a las personas que tienen entre 50 y 59 años de edad, 14.2 por ciento de la población estimada no se vacunó, 444 mil ciudadanos.

Cabe señalar que solo los habitantes de Álvaro Obregón e Iztacalco de ese grupo poblacional están pendientes de recibir la segunda dosis del activo médico anti COVID-19.

En cuanto a las personas de entre 40 y 49 años de edad, solo el 73 por ciento acudió a ponerse la primera dosis, lo que significa que 410 mil no fueron a recibir la primera tanda del medicamento inmunizador.

Sobre las personas que tienen entre 30 y 39 años de edad aún no hay datos totales, porque esta semana se le aplicará a este grupo en 9 alcaldías.

Sin embargo, los datos parciales indican que en algunas alcaldías como Iztacalco e Iztapalapa, más del 50 por ciento de sus habitantes pertenecientes a ese sector no se pusieron la primera dosis de la vacuna.

Desinformación, el problema

Una de las causas que ocasionan el rechazo a la vacunación anti COVID-19 en la Ciudad de México es la desinformación que provocan los medios de comunicación al difundir más los aspectos negativos de la inoculación, dice Heliane Rosas Balán, especialista en políticas públicas de salud y asesora legislativa.

“Desafortunadamente hay una formación deficiente en materia de ciencia y hay desconfianza en la autoridad, entonces se entiende poco del tema y en medios de comunicación hay más noticias que alertan sobre las reacciones graves de la vacunación y también que no sirve completamente para contraer el virus. Estos factores se mezclan y provocan el rechazo”, explica.

También puedes leer: Confusión en el Sector Salud por vacuna contra COVID

La especialista detalla que hay un pensamiento en quienes rechazan la vacunación de que recibir el activo no evita contraer la enfermedad y no le ven sentido.

“Si se difunde más que hay personas contagiadas que ya se vacunaron, entonces hay quienes no ven utilidad en hacerlo ‘si de todos modos me voy a contagiar, ¿para qué me vacuno?’, es lo que dicen, pero hacerlo no previene la enfermedad pero ayuda a que no te mueras”, declara.

Rosas Balán atribuye el problema a una carencia en la estrategia de información oficial y a la intensa difusión sobre los efectos negativos.

“Vemos muchos casos que se hacen virales sobre los vacunados que se enferman pero no se aborda la efectividad que tienen los fármacos”, considera.

Añade que tampoco se dimensiona bien el impacto de las reacciones negativas y esto causa desinformación.

“Por decir, 350 personas vacunadas se contagiaron, esa es la noticia, lo que es una cantidad baja tomando en cuenta que son campañas masivas de inoculación, donde se aplican las dosis a millones y en realidad, los coágulos o las reacciones graves se dan uno en un millón”, considera.

Intensificar campaña

El Gobierno de la Ciudad de México debe difundir más y de otra forma los beneficios de la vacunación, que la gente sepa que recibir sus dosis no disminuye totalmente el riesgo de contagio pero sí reduce el peligro de morir en caso de contraer COVID-19.


“Que la ciudadanía entienda que vacunarse no evita al 100 por ciento un contagio, pero sí el riesgo de morir. Es como el sarampión, la vacuna no lo evita totalmente, a muchos les da pero no se quedan ciegos o sordos y no se mueren”

Heliane Rosas Balán

Especialista en políticas públicas de salud y asesora legislativa

Por lo cual, menciona que las autoridades capitalinas deben elaborar campañas informativas orientadas a los jóvenes a través de medios digitales y con la ayuda de influencers.

“Hacer campañas en Tik Tok, con influencers o infografías como las de Pictoline”, recomienda.

Por último, señala que si persiste la negativa de la población, el virus seguirá mutando y la pandemia se extenderá.

También puedes leer: Estas son las sedes y fechas de vacunación anti-COVID en CDMX a partir del lunes