Profesores de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) acusan que los salarios que reciben son bajos y no se comparan con las remuneraciones de otros académicos, pese al reconocimiento de la institución y el presupuesto asignado a ella, de 43 mil 196 millones de pesos.

Ante esta problemática, docentes de nivel bachillerato y superior exigen iniciar un diálogo con las autoridades universitarias para demandar un incremento salarial del 50 por ciento, ya que aseguran, hay académicos que llegan a ganar hasta 125 mil pesos al mes, cuando el sueldo promedio mensual del 75 por ciento de la plantilla total (36 mil 540) va de los mil 78 a los 9 mil pesos.

De acuerdo con los integrantes de la Asamblea de Profesores de la UNAM, los ingresos por una hora de clase en la aulas es de 90 pesos, lo cual representa un problema, ya que en ocasiones las asignaturas sólo suelen impartirse un par de veces a la semana y no por decisión voluntaria, sino por asignaciones administrativas.

Durante una reunión con medios, profesores del nivel bachillerato refirieron que la Máxima Casa de Estudios cuenta con 49 mil 298 académicos, de los cuales, 31 mil 558 son de signatura -los más afectados-, 5 mil 487 de carrera o tiempo completo, 4 mil 451 técnicos-académicos y 2 mil 615 investigadores, además de otros 4 mil 982 ayudantes de profesor -también perjudicados-.

A la Universidad no le sale caro el trabajo del personal académico, aún y cuando éstos realizan la tarea más importante de la institución que consiste en educar y formar, expresaron los convocantes, ya que la UNAM gasta el 4.38 por ciento de su presupuesto anual en los profesores de asignatura, no obstante, la situación de estos últimos podría mejorar si se destinase el 6.57 por ciento, cifra que contemplaría el cumplimento de su principal exigencia.

En representación de plantillas docentes de las nueve Escuelas Nacionales Preparatorias, los cinco Colegios de Ciencias y Humanidades, así como de algunas Facultades del Campus Central, los afectados refirieron que no sólo reprueban la distribución salarial”, sino también las condiciones laborales precarias en las que se tiene que impartir clases a los alumnos.

“Los grupos en la prepa son de hasta 90 alumnos y los jóvenes tienen que sentarse en el suelo, porque no hay sillas, no hay mobiliario; mientras que en CCH los grupos llegan a ser 50 personas. Por eso es que también estamos demandando a la Universidad que reduzca el número de alumnos que atendemos los profesores de asignatura a por lo menos unas 25 personas, porque con hacinamiento es inviable cualquier trabajo y sobre todo el académico”, puntualizó Pedro David Ordaz, profesor del CCH Vallejo.

Ante tales demandas, los integrantes de la Asamblea de Profesores de la UNAM sostienen que la agrupación no pretende ser un grupo político u opositor a la Rectoría, sino lo único que solicitan es cambiar su situación económica y laboral.


El próximo 10 de septiembre intentarán acudir nuevamente con el rector, Enrique Graue Wiechers, con el fin de establecer un dialogo para atender sus exigencias

Deuda pendiente

Desde hace casi dos décadas, Eréndira Rosales Romero es profesora de asignatura de Biología en el Colegio de Ciencias y Humanidades (CCH) Plantel Sur.

Ella está inconforme porque un incremento salarial no se ve reflejado en los ingresos netos de su nómina, sino sólo a través de “estímulos”, que se conceden mediante la cobertura de 30 horas hábiles de clase a la semana, aunque en repetidas ocasiones se le han asignado jornadas menores y con ello dicha posibilidad se reduce.


“En el caso de los profesores de carrera, su salario se llega a elevar hasta en un 110 por ciento, sin embargo, no estamos compitiendo contra ellos, ni pidiendo que se les bajen a ellos sus ingresos, sino un cambio equitativo que radique en una asignación de salarios, porque trabajamos lo mismo y deberíamos recibir las mismas condiciones”

Eréndira Rosales Romero

Profesora en el CCH Sur

Lo importante es que las autoridades puedan ver un problema que no es particular de uno o unos cuantos, sino de muchos y de que se llegue a un acuerdo para que la Rectoría pueda aumentar los salarios para una vida digna y sin la necesidad de recurrir a dos o tres empleos, porque al final las repercusiones también llegan a las familias, tanto en un sentido económico como de convivencia familiar, asegura profesora.

Con una trayectoria de 44 años en las aulas del CCH Sur, el profesor Luis Alejandro Gonzáles sostiene que muchos de los docentes dan clases por el cariño que se llega a despertar hacia la universidad, no obstante, que con sueldos cada vez más a la baja es imposible vivir, ya que no alcanza para mantener un status de vida medio y porque también se llegan a padecer señalamientos y “represiones sutiles”.

“Hay compañeros profesores, muchas veces mas jóvenes, que no se atreven a alzar la voz o a denunciar esta clase de atropellos, debido a que llegan a ser señalados y sancionados de forma sutil con un recorte de grupos y/o discriminación de parte de otros colegas”, señala el profesor que presuntamente durante este regreso a clases sólo le fue asignado un grupo.


La Asamblea de Profesores de la UNAM sostiene que la agrupación no busca ser un grupo opositor a la Rectoría, sólo pide cambiar su situación económica y laboral

Con el mínimo

De acuerdo con información de la Secretaría de Desarrollo Económico (Sedeco) de la Ciudad de México, el pasado mes de julio el precio de la canasta básica mensual fue de 3 mil 5 pesos con 39 centavos. Esta cantidad equivale aproximadamente al 30 por ciento del salario de un profesor universitario de asignatura de la UNAM que gana el sueldo máximo, de 9 mil pesos mensuales. El resto de su sueldo se distribuiría entre renta, mantenimiento de domicilio y transporte.

Piden apoyo a AMLO

Durante el pasado 16 de agosto, integrantes de la Asamblea de Profesores de la UNAM se manifestaron a las afueras de la casa de transición del Presidente Electo, Andrés Manuel López Obrador, con el fin de solicitar un incremento al presupuesto anual para atender sus exigencias de mejora de salario, así como de una dignificación de las condiciones laborales.

Tras la entrega de un documento pormenorizado de las demandas, los inconformes esperan pactar una cita con el próximo Secretario de Educación federal, Esteban Moctezuma, para darle seguimiento al caso y solicitar que el incremento de recursos sea “etiquetado” para los integrantes de dicho sector universitario.