Ante el boom mexicano en América Latina, el año pasado Brasil suspendió por tres años el libre comercio de automóviles con el país


Diversificación y el acceso a los mercados y 40 países han sido un factor importante en el crecimiento de esta industria


México se ha posicionado como el cuarto exportador de vehículos a nivel mundial


La exportación de la marca es un nicho importante para este sector

Made in Mexico, una frase que pondera la productividad y la calidad. Y es que México hoy se ubica en las grandes ligas mundiales en lo que a producción y exportación de carros se refiere.

En 2011, México ocupaba el séptimo lugar por unidades producidas y el sexto en unidades exportadas.

En un año, el escenario cambió. En medio de la guerra contra el narcotráfico, e incluso a pesar de ella, México se fue a las grandes ligas, posicionándose como el cuarto exportador de vehículos a nivel mundial.

La estabilidad social que se ha generado alrededor de las plantas automotrices que han decidido echar raíces en el país cuenta parte de la historia.

De ahí, la reactivación económica y laboral de la región donde las plantas están ubicadas.

Sin duda, también, la localización geográfica, su acceso a los mercados y la estabilidad económica a pesar de la inestabilidad provocada por la guerra contra el narco, ayudaron al gran salto.

Pero ello se debió, además, a la diversificación obligada o pensada que el sector automotriz decidió emprender. 

Y es que dejó de concentrar sus ventas a Estados Unidos y emprendió el gran salto a los mercados de África y Asia, aprovechando la guerra de costos en que se encuentra sumida China.

Hoy, el sector logra posicionarse como el cuarto exportador de vehículos a nivel mundial con un millón 571 mil 167 vehículos ligeros vendidos.

Un avance del 13.3 por ciento, la cifra más alta en la historia de la industria.

Con esta cifra récord, México ha desplazado a Estados Unidos y España para ubicarse en el cuarto lugar. 

A la cabeza se encuentra Alemania con cuatro millones 826 mil unidades vendidas seguido de Japón y Corea en la tercera posición.

En opinión de Eduardo Solís, presidente de la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA), la ubicación geográfica privilegiada de México ha sido un factor determinante, que le ha permitido exportar el 63 por ciento de unidades a Estados Unidos y el 16 por ciento a América Latina.

Pero ello ha venido aparejado de un ingreso exitoso a los mercados de África con un crecimiento en las exportaciones de 505.9 por ciento y Asia de 184 a agosto y mantener, pese a la crisis económica, su presencia en los mercados europeos.

“La localización ha jugado un papel importante en las decisiones de los inversionistas”.

Un segundo elemento, agrega, es el acceso a los mercados de 40 países con los que tenemos acuerdos comerciales y que le dan una preferencia arancelaria.

El tercer elemento, para Solís, es la experiencia que viene de una base sólida de proveedores; “somos el principal proveedor de EU”, y de una mano de obra de clase mundial.

Obreros y proveedores calificados han permitido que la empresa terminal tenga el ranking dos de productividad en el mundo, refiere. 

Pero estos tres factores se han sustentado en dos líneas facilitadoras: la estabilidad macroeconómica y política que juegan un papel muy importante en las exportaciones y las inversiones, subraya el presidente de AMIA.

La fortaleza exportadora del país ha permitido que de enero a agosto de este año el 14.7 por ciento de las exportaciones se dirijan a Estados Unidos, es decir, uno de cada 10 vehículos que se vende allá es mexicano.

El sector automotriz representa una tercera parte de las exportaciones manufactureras y más de una quinta parte de las totales del país, de acuerdo con la Secretaría de Economía.

Este mercado podría estar creciendo a tasas por encima de lo que se lo logró en 2011 cuando rebasó los 12 millones de unidades, es decir, podríamos cerrar este año con la exportación de 12 millones de autos a ese país de los cuales, 10.4 por ciento son “made in Mexico”.

Y a ello contribuyeron también los bajos costos de producción, alta escala y oferta renovada de vehículos.

Potencia exportadora

Los modelos con mayor volumen de producción y los más vendidos en el extranjero de enero a agosto son:

Nuevo Jetta, de VW con 197 mil unidades; el Fusion, de Ford; Sentra 2.0 y Versa, de Nissan, y en camionetas la Sportwagen, la Dodge Journey, Chevrolet Silverado y Chrysler Crew-Cab.

Un empleador nato

A pesar de la crisis profunda que sufrió la industria automotriz entre 2008 y 2009 y que le generó una contracción del 30 por ciento en su producción y en sus niveles de venta en el exterior y el mercado interno, el sector salió a flote.

Logró, incluso, recuperar los 150 mil empleos perdidos en ese lapso. Hoy, subraya Solís, en la fabricación de automóviles y componentes de autopartes tenemos alrededor de 700 mil empleos.

A ellos se suman 100 mil fuentes de trabajo más de las distribuidoras, y 50 mil de las empresas que venden autopartes para el mercado de repuesto.

“Hoy, esta industria genera, de manera directa, alrededor de un millón de empleos al país”.

Esta industria contribuye con 3.6 por ciento del PIB, 20.3 de manufacturero y 28.4 de las exportaciones manufactureras del país.

Un gran generador de divisas

La industria no sólo revirtió su tendencia sino que logró ubicarse como una de las grandes generadores de divisas para el país. 

En 2001 generó 32 mil 500 millones de dólares de divisas netas entre lo que importamos y lo que exportamos, por encima de lo que se generó de divisas por exportaciones de petróleo, turismo o remesas.

Eduardo Solís asegura que este año el sector registra ya un crecimiento de ocho por ciento en la entrada de divisas netas al país.

Tan es así, que en el primer semestre ingresaron a México 17 mil 500 millones de dólares, mil 400 millones más de lo que se reportó en igual lapso del año pasado. 

Todo esto evidencia, dice, que el sector automotriz es, sin duda, la industria privada más importante de México.

Talón de Aquiles

El mercado interno es, a la fecha, una agenda pendiente para el sector pues a pesar de que logra un crecimiento en sus ventas de once por ciento en los primeros ocho meses de este año, todavía se encuentra a niveles de 2002, acepta Solís.

Es decir, se han perdido 10 años en la reactivación del mercado interno que podría generar 350 mil empleos adicionales, pero “tenemos que hacer la tarea”.

Para este año se estima que las ventas a nivel nacional cerrarán en un millón de unidades. “En 2000 se estimaba que para el 2010 llegaríamos a los dos millones de vehículos vendidos”, recuerda.

Lo cierto, agrega, es que a la fecha vendemos ocho autos nuevos por cada mil habitantes: en Brasil la media es de 18 autos por cada mil habitantes “y tenemos un ingreso per cápita similar”.

Para lograrlo, Eduardo Solís considera que primero se tiene que sanear el parque vehicular que ya es obsoleto pues tiene más de 15 años de antigüedad.

“No tenemos una norma de condiciones físico-mecánicas y de seguridad en nuestro país, es lamentable que en naciones como Costa Rica desde los 90 la tienen”.

En México no contamos con lineamientos de este tipo y ello hace que la basura vehicular se mantenga, lo que hace más difícil su renovación.

A ello se suma, recuerda, la entrada de autos usados que se autorizó al país desde el 2006. Tan sólo el año pasado entraron a territorio nacional 600 mil vehículos basura procedentes de Estados Unidos.

“Este año entrarán 400 mil para sumar, de 2006 a finales de 2012 cerca de seis millones de autos usados que vienen a engrosar nuestro parque vehicular y hacerlo obsoleto”.

El freno brasileño

De enero a julio, Argentina fue el primer abastecedor de autos en América Latina al registrar ventas por mil 919 millones de dólares, una caída interanual de 19.1 por ciento, de acuerdo con datos del gobierno brasileño.

México exportó mil 747 millones de dólares con una contrastante alza de 108 por ciento frente al mismo periodo de un año antes.

Caso contrario, el de Brasil que en los primeros siete meses del 2012 importó cinco mil 5,647 millones de dólares, un descenso de 9.7 por ciento, a tasa anual.

Brasil pidió a México suspender por tres años el libre comercio de automóviles y fijar cupos por mil 450 millones de dólares en un primer año, que vence en marzo del 2013, y por mil 560 millones y mil 640 millones de dólares para el segundo y tercer años.

Ello debido a que en julio de este año las exportaciones mexicanas de automóviles al mercado brasileño sumaron 277 millones de dólares, un aumento de 133 por ciento, mientras que las de Argentina totalizaron 291 millones, una caída de 29 por ciento.

Fuera de las cuotas, los autos producidos en México pagarán un arancel de 35 por ciento, el más alto que aplica Brasil.

Los proyectos

— Audi

Audi instalará su planta en Puebla, con un gasto total de mil 300 millones de dólares.

Comenzará operar en el año 2016 y dará trabajo directo a tres mil 800 personas, más otros seis mil 800 empleos indirectos en beneficios de las familias poblanas y de México.

La nueva planta tendrá una capacidad de producción anual de unos 150 mil vehículos y serían fabricados allí los vehículos deportivos utilitarios Q5, a partir del 2016. 

En 2011, grupo Audi entregó un millón 302 mil 659 automóviles a sus clientes, en donde el volumen de ventas fue de 44.1 mil millones de euros.

A partir del siguiente año, Nissan alcanzará una cobertura de 98 por ciento del territorio nacional, con la apertura de 48 nuevas agencias, estrategia que arrancó en 2009 y que concluirá en 2013, de acuerdo con información de la armadora japonesa.

— Nissan

Nissan está a punto de concluir una coinversión de 125 millones de dólares, que además de las 48 nuevas agencias, incluye también la remodelación de otros 87 puntos de ventas, así como otras 117 que requieren ajustes menores. 

Con esta estrategia, la armadora podrá cerrar 2013 con una red de 127 distribuidores en todo el país, que a su vez controlan 229 puntos de venta repartidos en todo el territorio.

De acuerdo con la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA), en el periodo de enero a julio de 2012, Nissan logró vender 136 mil 948 vehículos, lo que representó un incremento de 17.8 por ciento respecto a lo reportado en el mismo periodo del año pasado.

 Un reporte de la empresa Pricewaterhouse Coopers afirma que en los últimos años, Nissan pasó de tener una participación de mercado de 22 por ciento en 2009, a 25 por ciento al cierre de 2011.

 El competidor más cercano es General Motors con poco más de 99 mil unidades en los primeros siete meses de este año.

ACELERAN INVERSIONES
Por Reynaldo Olivares

Para muchos México atraviesa por un camino sinuoso atestado de baches, inseguridad y peligrosas curvas de inflación.

Sin embargo en el sector automotriz es momento de abrochar el cinturón porque la producción sigue tomando velocidad y del lugar 20 que ocupaba en el 2009 se ha avanzado a la posición 8 en la competencia de la producción mundial automotriz.

Y uno de las razones clave para este crecimiento es que el país cada vez se instala como un potente imán que atrae armadoras de las grandes marcas.

En México desde hace varias décadas se cuenta con la presencia de importantes marcas que producen en el país.

Estre es el caso de Volkswagen, Chrysler, Ford, GM, Toyota, Nissan y Honda. 

A esta lista de armadoras hay que agregar las llegadas de Mazda y Audi que en total suman una inversion de 6 mil millones de dólares del 2011 a lo que va del año.

Pero eso no es todo, Nissan recién anunció una inversión de 2 mil millones de dólares en una nueva planta en Aguascalientes y Honda comunicó 800 millones más para su producción en México del modelo Fit y un crossover.

Por su parte Ford estima un gasto por mil 300 millones de dólares en la ampliación de su planta de Hermosillo, Sonora; mientras que GM invirtió 800 millones para producir su modelo Sonic.

Chrysler también amplía su inversión para abrir a finales de este año una nueva planta en Saltillo en donde porducirá al vehículo de trabajo Fiat Ducato.

A esas cifras hay que sumar la introducción de una planta de Mazda con 500 millones de dólares para la producción del subcompacto Mazda2 y delcompacto Mazda3 los cuales están contemplados para la exportación a norte ySudamérica, así como para el mercado nacional.

Audi se suma a la producción Mexicana con un estimado de mil millones de dólares en la construcción de una armadora que podría estar ubicada en Querétaro o Puebla para producir su modelo Q5.

Y por si fuera poco la alemana BMW ha expresado su interés por producir en el país.

Varios de sus modelos como el X3 y el serie 1 cuentan con un alto porcentaje de piezas hechas en México.

Pero, ¿qué es lo que le ha permitido al país avanzar en este sector?

Para muchos actualmente México está situado en la octava posición de productores automotrices gracias en gran parte al Tratado de Libre Comercio de América del Norte.

A esto se le suman factores como su calificada mano de obra, al accesible costo de producción, además de su zona geográfica que es estratégica para la exportación a los diferentes mercados del mundo.

AL NIVEL DE LOS MÁS DESARROLLADOS
Por Georgina Howard

Actualmente, la industria automotriz en México es de las más competitivas y dinámicas del mundo, a la par de China, India, Corea del Sur y Brasil. 

Cuenta con una capacidad productiva sustentada en bajos costos de operación derivados de su ubicación geográfica, bajos niveles salariales, inversiones recientes, y las ventajas del TLCAN. 

Después de experimentar la gran caída derivada de una elevada concentración en el mercado de EU, la lección para las empresas involucradas en la cadena de valor de la automotriz, fue optar por la diversificación. 

En promedio durante el período de 2000-2008, 15% de la exportación se orientaba mercados diferentes al de EU, al cierre de 2011 la proporción subió a 36.5%.