Pese a estos cargos, el piloto mexicano (Zepeda) fue liberado por las autoridades hondureñas

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La destrucción del avión mexicano que salió de Monterrey a Querétaro y de ahí, por una ruta aún no aclarada, fue interceptado por el gobierno venezolano, ha puesto en jaque las relaciones entre Venezuela y México. Además, ahora podría entrar también Colombia. 

Las sospechas son muchas, se ha dicho que transportaba cocaína, “full de droga”, dijo Maduro,  sin embargo no se han presentado evidencias. 

Se ha llegado a decir que transportaba al narcotraficante Rafael Caro Quintero y se ha dicho, también, que simplemente cubría una ruta vacacional. 

Sin embargo no se han aclarado muchas preguntas, ni Venezuela ha presentado evidencias del cargamento de droga que supuestamente llevaba la nave, ni México ha mostrado el resultado de sus indagatorias con el gobierno de Nicolás Maduro sobre el destino de la tripulación y pasajeros de la nave. 

Tampoco, aparentemente, alguien ha presentado alguna queja sobre la destrucción de una nave aérea que tenía dueños, ni se ha llegado a confirmar quiénes eran tales dueños. 

No había plan de vuelo, cuando es una obligación que cualquier nave que despegue de territorio nacional lo tenga, y además lo presente. Tampoco se ha presentado evidencia fidedigna de la tripulación que conducía la nave, ni nadie los ha extrañado como para denunciar una desaparición. 

Este incidente, en el que las autoridades mexicanas y su actuación no ha dejado contento a muchos, podría desencadenar en el descubrimiento de una línea de tráfico de drogas que es evidencia del poco cuidado que hay en los aeropuertos mexicanos, privados y públicos, por documentar los vuelos, quiénes viajan en estos aviones y qué transportan.  

A continuación Reporte Indigo presenta un panorama de las sospechas, las preguntas sin contestar y la participación del gobierno mexicano y venezolano en la ruta del avión mexicano. 

Esto, que aparentemente para el gobierno venezolano sería tan rutinario como inhabilitar un avión cargado de droga, según dijo Maduro y aceptó el encargado mexicano de la seguridad interna, Miguel Ángel Osorio Chong, podría ser la punta del iceberg en el tráfico de drogas internacional. 

Como protagonistas de la historia están México, Venezuela y Colombia, ya que el avión fue siniestrado en “territorio FARC”, el estado de Apure, sitio de operación de la guerrilla colombiana que transporta la mayor parte de la droga a Europa y los países del pacífico desde América Latina. 

Aquí la historia.

La conexión Monterrey sería de múltiples pistas

El avión siniestrado en Venezuela originó su vuelo en Monterrey, en donde se desprenden datos que podrían ser claves para resolver el misterio al que ha contribuido el gobierno con su información fragmentada

Por César Cepeda

El avión Hawker matrícula XB-MGM, asegurado y destruido por las autoridades de Venezuela, tiene una conexión clave con la ciudad de Monterrey.

El jet no solo estaba registrado en la capital de Nuevo León, según el certificado de aeronavegabilidad dado a conocer por las autoridades aeronáuticas mexicanas.

También este polémico avión, de acuerdo a información recabada por Reporte Indigo, hasta hace unos meses era propiedad de la familia de Agustín Servellón, dueño de casas de empeño en Nuevo León. 

La aeronave estuvo resguardada durante el tiempo que se prolongó su venta en uno de los hangares del Aeropuerto del Norte,  terminal aérea privada localizada en la carretera a Laredo, en el municipio de Apodaca, al norte de Monterrey.

Información extraoficial asegura que el jet destruido la semana pasada en Venezuela estaba comisionado para su venta a la empresa ProJet, un bróker que se dedica a la compra y venta de aviones en México y Estados Unidos. 

En México esta compañía es manejada por los hermanos Miguel y Ricardo Marcos.

No se ha podido confirmar hasta el momento si Jorge Salazar Ochoa, a quien las autoridades le acreditan ahora la propiedad de este jet, lo compró directamente con el propietario, o lo hizo a través del agente.

El avión con matrícula mexicana, según el presidente venezolano, Nicolás Maduro, iba “full” de cocaína y fue interceptado y destruido en el estado de Apure, cerca de la frontera de Venezuela y Colombia.

Un asunto hermético

Hasta el momento la Comandancia de la Dirección General Aeronáutica Civil, que controla el tráfico aéreo en el Aeropuerto Internacional del Norte, solo ha contribuido al hermetismo con el que las autoridades mexicanas han manejado este caso.

La oficina regional de la DGAC no ha informado sobre el plan de vuelo que tuvieron que haber elaborado los pilotos que el pasado lunes 4 de noviembre se llevaron el avión rumbo al Aeropuerto Internacional de Monterrey.

Tampoco la comandancia de la DGAC del Aeropuerto Internacional de Monterrey ha revelado los nombres de los pasajeros y de la tripulación que viajaron a la ciudad de Querétaro a bordo de esta aeronave.

Hasta el momento, 10 días después de haber ocurrido este incidente, las autoridades mexicanas no son capaces de identificar con certeza los pilotos que tripulaban el avión interceptado en Venezuela.

La Secretaría de Gobernación informó primero que el avión era operado por los pilotos Mauricio Pérez Rodríguez y Carlos Alfredo Chávez Padilla, pero después aclaró que las licencias que habían presentado eran apócrifas.

El enlace del capitán detenido en Honduras

Hay versiones que aseguran que el avión era manejado por un capitán identificado como Fernando Zepeda desde la mañana del 4 de noviembre que despegó del Aeropuerto del Norte.

Hay un dato que podría ser clave en la investigación: un piloto mexicano con el mismo nombre fue detenido hace dos meses por las autoridades de Honduras cuando aterrizó una avioneta supuestamente cargada de droga en la ciudad de La Ceiba.

El jet matrícula N125DH, procedente de Toluca, no llevaba asientos y según las autoridades de la Dirección Nacional de Lucha contra el Narcotráfico de Honduras, presentaba rastros de sangre.

Pese a estos cargos, el piloto mexicano fue liberado por las autoridades hondureñas.

No es la primera vez que una aeronave regiomontana está involucrada en actividades relacionadas con el narcotráfico.

En el 2009 un capo del Cártel de los Beltrán Leyva, Rodolfo López Ibarra, “El Nito”, fue capturado en esta terminal aérea cuando bajaba de un Cessna.

“EL Nito” arribaba a Monterrey con la intención de sustituir a Héctor Huerta Ríos, “La Burra”, principal operador de Los Beltrán Leyva en el municipio de San Pedro.

Por lo pronto, los datos fragmentados han confundido y hasta ahora no han presentado plan de vuelo, escalas y destino de la aeronave antes de ser destruida por el gobierno de Nicolás Maduro. Las pistas podrían estar en Monterrey.

Palabras confusas
Por Rodrigo Villegas

Durante el caso del avión mexicano se han utilizado términos confusos que han abonado al desconocimiento del caso, como las siguientes:

> “Interceptado“
“Cmdo Defensa Aeroespacial @ceofanb detectó e interceptó aeronave Hawker 25 matrícula XBMGM”, indicó Padrino en su cuenta de Twitter.

> “Derribado”
Luego se habló de que la fuerza aérea venezolana había “derribado” el aeroplano mexicano.

> “Inmovilizado”
Vladimir Padrino después dijo: “Este incursor aéreo fue inmovilizado por medios aéreos de nuestra AMB, 7 MN al norte Buena vista del Meta, Edo. Apure”

> “Inhabilitada”
La Cancillería mexicana informó sobre una réplica por parte del gobierno de Venezuela: “Según la información contenida en la nota diplomática del gobierno venezolano, los ocupantes abandonaron la aeronave antes de su inhabilitación”.

Preguntas en el aire
Por Roberta Carrillo

¿Dónde están los tripulantes y pasajeros?
¿Por qué al gobierno de Maduro le interesó más incendiar una aeronave, pero dejó a los supuestos narcotraficantes mexicanos huir? ¿Qué búsquedas se han hecho en la localidad para localizarlos y detenerlos? 

¿Por qué destruyeron la evidencia?
“Según lo que se aprecia en fotografías presentadas, la aeronave tuvo que ser destruida en tierra, no en el aire”, dijo el general venezolano retirado Andara Clavier. 

¿Por qué incendiar una aeronave que aún era útil y además extranjera? ¿Cómo podrían corroborar su versión de los hechos –el narcotráfico– cuando decidieron incendiar la evidencia?
«Es un avión que lo conseguimos full de droga» dice en presidente de Venezuela, Nicolás Maduro. Pero objetivamente, ¿cuánto es full? No pudo haber estado literalmente lleno de droga ya que también cargaba supuestamente siete personas, por lo que es necesaria una explicación más específica. ¿Cuántas toneladas, kilos o gramos? 

¿Documentaron la evidencia de que ahí había droga y si así fue, porqué esta evidencia aún no se presenta?
¿Cómo constaba que se trataba de una aeronave con cargamento ilícito?

Según Osorio Chong, el gobierno de Venezuela en su explicación oficial dijo que pidieron a una aeronave que bajara, la condujeron hasta un lugar y al llegar a ella, ellos procedieron como lo vienen haciendo, “quemaron el aparato”, detalló Osorio Chong.

La Ley de Control para la Defensa Integral del Espacio Aéreo, aprobada por la Asamblea Nacional Venezolana en mayo de 2012 permite “la aplicación de acciones de interceptación, persuasión e inutilización” de aeronaves u objetos que infrinjan disposiciones sobre la circulación aérea, pero el gobierno venezolano aún no explica cómo la aeronave infringió dichas disposiciones y cómo se enteraron.

La ruta

> Jueves 31 de octubre
18:07 horas despega el jet privado Hawker 25 matrícula XB-MGM del Aeropuerto del Norte, en Apodaca, Nuevo León. Va hacia el Aeropuerto Internacional de Monterrey.

21:10 horas despega con destino al aeropuerto de Querétaro, a donde llega aproximadamente a las 22:21 horas. Ahí pernocta. En Querétaro hace algunas rutas cortas.

> Lunes 4 de noviembre
11:50 horas despega de Querétaro con un plan de vuelo que declaraba destino final en las Antillas Holandesas. Esa aeronave no cuenta con autonomía de vuelo ni de combustible para un viaje tan largo. Se dice que en esa escala bajan cuatro de los pasajeros y solo continúan la travesía la tripulación y un pasajero. 

21:00 horas de México, aproximadamente 9 horas después de despegar de Querétaro, se reporta el derribo de la aeronave en Venezuela, a 13 kilómetros al norte de Buena Vista del Meta, en el estado de Apure, zona fronteriza con Colombia y considerado uno de los estados en donde opera la guerrilla colombiana FARC.

Territorio de las  FARC
Según Insight Crime, Apure, Táchira y Zulia son estados venezolanos fronterizos con Colombia considerados centro de operaciones de la guerrilla colombiana a la que se atribuye tráfico de drogas y secuestros.  

Es Apure territorio FARC
Por Indigo Staff

Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), guerrilla que durante décadas ha sido causante de secuestros, apoyo para el tráfico de drogas y terrorismo, cuenta con Venezuela como base de operaciones, precisamente en su frontera con Colombia, que comprende los estados venezolanos de Apure, Táchira y Zulia.

De acuerdo a Insight Crime tres de sus siete bloques de las FARC tienen presencia allí. Apure es uno de los principales puntos de tránsito para la cocaína que se mueve a través de Venezuela hacia Europa y el Caribe, y las FARC controlan muchos de los embarques a través de ese estado. 

Venezuela ofrece a la guerrilla de las FARC algunos de los principales corredores de tráfico de drogas, y un lugar para escapar de la presión de la justicia de Colombia, que la tiene prácticamente cercada y bajo presión. 

Durante el gobierno de Hugo Chávez había cierta tolerancia a las FARC, sin embargo ahora Nicolás Maduro parece haberles declarado la guerra.  

Por este motivo el caso del avión siniestrado con matrícula mexicana se ha llenado de misterio y al respecto Maduro ha declarado: “Por Venezuela no pasará la droga”, como justificación por haber destruido o “inhabilitado” la aeronave, que según su argumento, iba cargada de cocaína. 

Desde 1999, con el inicio de Hugo Chávez en la presidencia, se dieron algunas coincidencias para que las FARC utilizaran los bosques venezolanos como centro de operaciones de la guerrilla colombiana, ya que Álvaro Uribe del 2002 al 2010, presionó por desaparecer las FARC. 

Durante este tiempo y ante la tolerancia venezolana, se llegó a afirmar que existen vínculos entre la guerrilla y altos niveles del gobierno de Venezuela y sus fuerzas armadas. 

La Oficina del Departamento del Tesoro de los Estados Unidos para el Control de Activos Extranjeros ha sancionado a varios funcionarios de alto nivel en las fuerzas de seguridad venezolanas por presuntamente ayudar a las FARC en el tráfico de cocaína, entre ellos el actual gobernador de la provincia de Trujillo, general Henry de Jesús Rangel Silva, quien fuera ministro de defensa. 

Se cree que una facción oscura de los militares venezolanos, conocida como el “Cartel de los Soles” tiene vínculos con la guerrilla colombiana, intercambiando cargamentos de cocaína por armas. 

Informes de inteligencia colombianos filtrados en 2010 estiman que aproximadamente unos mil 500 guerrilleros de las FARC están activos entre los 28 campamentos en los estados fronterizos venezolanos de Apure y Zulia.