Luego de que Acción Nacional se desdijo del acuerdo con Santiago Abascal, los grupos afines a VOX en México manifestaron su descontento con la “derechita cobarde” y respaldaron la idea de Agustín Laje de crear un nuevo partido en línea con la ultraderecha internacional.

Aunque el Presidente Andrés Manuel López Obrador condenó la alianza en el discurso, en los hechos estaría actuando para provocar el rompimiento al interior del principal partido opositor.

De manera sorpresiva y apenas días después de que el PAN fue criticado y hasta ridiculizado por suscribir la “Carta de Madrid” de VOX en su lucha contra el comunismo, el primer mandatario anunció que el invitado de honor para las fiestas patrias de septiembre será su homólogo cubano Miguel Díaz-Canel. Lo que, lejos de representar un giro hacia la izquierda radical, es visto por analistas consultados por Reporte Índigo como un acto de provocación.

“Al Presidente López Obrador le beneficia totalmente esta narrativa, no dudo que la invitación a Díaz-Canel fuera a raíz, precisamente, de ese encuentro con Abascal. Es un tema de respuesta y lo que está haciendo es provocar esta reacción para motivar a la gente que estaba de acuerdo con la reunión, que parece que son las menos dentro del PAN, a llevar un paso más allá este tema, una posición más extrema”, dice Enrique Mireles.

El estratega por la Universidad Católica de Murcia explica que, aunque el primer mandatario y su partido condenaron la incursión de la ultraderecha en México, la posible fragmentación del principal partido opositor rumbo a 2024 les sería altamente redituable. Recordando que, apenas en 2018, el mismo PAN ya atravesó por una crisis interna que lo debilitó, cuando el bloque que después buscó ser México Libre lo dejó por sus inconformidades con el bloque de Ricardo Anaya.

Sobre la supuesta amenaza del comunismo, el doctor Edgar Ortiz Arellano, socio administrador de la Academia de Estudios Políticos y Económicos, señala a Reporte Índigo que “así como no hay una ultraderecha importante en el país, me atrevo a decir que ni siquiera la hay, tampoco hay una ultraizquierda. Si analizamos a detalle a los partidos que se declaran de izquierda, sus posturas ideológicas son muy parecidas a las de todos los partidos.”


“Así como no hay una ultraderecha importante en el país, me atrevo a decir que ni siquiera existe , tampoco hay una ultraizquierda. Si analizamos a detalle a los partidos que se declaran de izquierda, sus posturas ideológicas son muy parecidas a las de todos los partidos”

Edgar Ortiz Arellano

Socio administrador de la Academia de Estudios Políticos y Económicos

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