Tiene México nuevos retos

México se ha convertido en un paraíso para contaminar.

Para la organización ambientalista Greenpeace, los intereses corporativos, favorecidos por malas decisiones de gobierno han puesto en riesgo la biodiversidad del país.

Con la intención de evidenciar esto, durante dos semanas, el barco Rainbow Warrior navegará por aguas nacionales.

En su página de Internet, Greenpeace advierte que a bordo del barco exigiran al gobierno mexicano que conduzca al país hacia la sustentabilidad.

México se ha convertido en un paraíso para contaminar.

Para la organización ambientalista Greenpeace, los intereses corporativos, favorecidos por malas decisiones de gobierno han puesto en riesgo la biodiversidad del país.

Con la intención de evidenciar esto, durante dos semanas, el barco Rainbow Warrior navegará por aguas nacionales.

En su página de Internet, Greenpeace advierte que a bordo del barco exigiran al gobierno mexicano que conduzca al país hacia la sustentabilidad.

Buscarán que se combata la contaminación tóxica de los ríos a través de una legislación que impida a la industria verter sustancias químicas peligrosas en los cuerpos de agua y vigilar su cumplimiento.

“También, pediremos a la administración de Enrique Peña Nieto que haga a un lado la dependencia al petróleo, los planes de explotación profunda de este hidrocarburo y permita que México aproveche las energías limpias como la solar, la eólica, geotérmica, fotovoltaica y pequeñas hidroeléctricas con justicia social, a fin de combatir el cambio climático”, destacan.

Femke Bartels, directora ejecutiva de Greenpeace México, señaló que las recientes reformas —energética, política, hacendaria, laboral y educativa— dejaron nuevos retos en todos los sectores, incluido el ambiental.

“Al contar con la segunda economía más fuerte a nivel Latinoamérica, México es un país con un alto potencial de crecimiento, pero el desarrollo económico no puede ser a costa del medio ambiente”, indicó.

El  Gobierno Federal está en una encrucijada y tiene el poder de decidir si llevará al país  por un camino de desarrollo sucio, devastador y contaminante o le apostará a un desarrollo sustentable, agregó.

“La llegada del barco Rainbow Warrior es un elemento inspirador para que las comunidades y ciudadanos  usemos el poder que tenemos para transformar nuestro entorno si actuamos juntos para protegerlo”, dijo.

El barco emblema

El nombre del Rainbow Warrior está inspirado en una profecía de los indios norteamericanos.

“… llegará un tiempo en que los pájaros caerán del cielo, los animales de los bosques morirán, el mar se ennegrecerá y los ríos correrán envenenados. En ese tiempo, hombres de todas las razas y pueblos se unirán como guerreros del arco iris para luchar contra la destrucción de la tierra”.

Este es el segundo Rainbow Warrior. El original era un antiguo barco pesquero adquirido por Greenpeace en 1978 y bautizado con ese nombre. 

Este barco fue hundido por los servicios secretos franceses en 1985, debido a la campaña que Greenpeace llevaba a cabo en contra de los ensayos nucleares de ese país en el Atolón de Mururoa. Este atentado no solo hundió al Guerrero del Arcoiris… también le costó la vida al fotógrafo Fernando Pereira.

Tras el hundimiento del Rainbow Warrior I en Mururoa, este nuevo guerrero del arcoiris se diseñó con el objetivo de minimizar al máximo su impacto sobre el medio ambiente. Así, su posibilidad de navegar a vela y su dotación de paneles solares permite un importante ahorro de combustible.

El viaje

El recorrido del barco estará dividido en dos etapas. 

La primera de ellas se desarrollará del 7 al 19 de enero por el océano Pacífico, donde visitará los puertos de Mazatlán, Sinaloa; Puerto Vallarta, Jalisco y Acapulco, Guerrero. 

Para la segunda etapa, el barco volverá por el océano Atlántico del 15 al 23 de febrero para atracar en el puerto de Cozumel, Quintana Roo y por último en el puerto de Veracruz.

Embarcación sustentable

El navío, es considerado  ícono de la defensa ambiental por abatir el cambio climático alrededor del mundo y del futuro sustentable.

> Navega con el viento

Navega principalmente a vela para reducir el consumo de combustible, con la opción de cambiar a motor con propulsión diesel-eléctrica cuando es necesario.

> Aprovecha el calor

El calor generado por el motor se utiliza para calentar el agua a bordo del barco.

> Utiliza tecnología ‘verde’

Desde su fabricación hasta el proceso de desmantelamiento en el futuro, cuando ya acabe su vida útil.

> No vierte tóxicos

Cuenta con un sistema que previene vertidos de lubricante y combustible.

 

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El pasado primero de marzo, burló la seguridad de la torre de Pemex en Veracruz y junto a cinco de sus compañeros subieron al edificio y desplegaron una enorme manta con la imagen del presidente Enrique Peña Nieto, manchado de petróleo.

“¿Saving México?”, decía la lona.