Cada año más de 700 mil personas en el mundo se quitan la vida tras numerosos intentos previos de suicidios, lo que representa una muerte cada 40 segundos.

De acuerdo con la Organización Panamericana de Salud (OPS), el suicidio es un problema de salud pública importante, pero a menudo descuidado, rodeado de estigmas, mitos y tabúes, y tras la declaratoria de la Organización Mundial de la Salud (OMS) del COVID-19 como pandemia en marzo de 2020, más personas experimentaron sufrimiento y estrés.

Cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) revelaron que en 2020 las principales causas de muerte fueron las enfermedades y problemas relacionados con la salud: afecciones cardiacas (218 mil 885), COVID-19 (201 mil 163), y diabetes mellitus (151 mil 214), sin embargo, en los grupos de edad entre los diez y los 24 años de edad, la tercera causa de muerte fueron los suicidios.

Dicha causa, también catalogada como lesiones autoinflingidas intencionalmente, afectó además a los grupos de edad entre 25 y 44 años con 3 mil 001 casos.

No obstante, en todas las edades, desde los menores de 15 años hasta los adultos mayores de 65 años y más, la población masculina fue la más afectada.

En el caso de las mujeres, las cifras más altas se registraron en el mismo rango de adolescentes de entre 15 y 24 años, con 516 suicidios, y 303 en el grupo de edad de 25 a 34 años.

De los 7 mil 896 suicidios detectados, 84.4 por ciento se atribuyó a lesiones por ahorcamiento, estrangulamiento o sofocación, y 6.7 por ciento a lesiones causadas por armas de fuego.

3,001

hombres entre 25 y 44 años se suicidaron durante el año 2020

La OPS señala que los factores de riesgo clave abarcan desde los sistemas sanitarios y la sociedad hasta los niveles comunitario, relacional e individual. Entre ellos se encuentran las barreras de acceso a la atención de salud, las catástrofes, las guerras y los conflictos.

“Aunque la relación entre el suicidio y los trastornos mentales está bien establecida, muchos suicidios también pueden producirse de forma impulsiva en momentos de crisis, como una pérdida económica”, indica la organización.

Asimismo señala que algunos factores de protección son las relaciones personales sólidas, las creencias religiosas o espirituales y las estrategias de afrontamiento, así como las prácticas de bienestar positivas.

En México, durante la pandemia de COVID-19, la Secretaría de Salud puso a disposición de la ciudadanía la línea telefónica “Línea de la Vida” 800 911 2000, a fin de brindar apoyo emocional a las personas que lo solicitaran, específicamente para quienes padecen depresión.

Lo anterior, debido a que entre 70 y 90 por ciento de los suicidios en México se asocia con depresión.

Otras dependencias que han puesto a disposición sus servicios para apoyar a quien lo necesite es la UNAM (55 5025 0855) y Locatel (55 5658 1111).

Toma nota

Los focos de alarma para sospechar que alguien padece depresión es que por lo menos durante dos semanas la persona presente tristeza y anhedonia, es decir, que pierde el interés en realizar actividades que anteriormente eran placenteras o llamaban su atención. Además, se pueden presentar otros síntomas cognitivos asociados a la percepción que se tiene de uno mismo, de las personas que se encuentran alrededor, del mundo o del futuro, ya que solo se consideran cosas y experiencias negativas y se tiene un panorama de desesperanza.

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