La consultora experta en temas financieros y contables, Trust Corporate, analizó el comportamiento de las principales economías de América Latina y sus desafíos para este año y concluyó que el gran reto para las autoridades y el sector empresarial en la región será articular medidas y estímulos eficaces para promover la productividad, impulsar la reactivación económica y la generación de empleos.

En sus perspectivas para este 2022, la consultora liderada por Jamez Hernández señala que el crecimiento económico en la región será moderado y dependerá de muchos factores como el avance en el proceso de vacunación y la aparición de nuevas variantes del coronavirus.

Trust Corporate encendió las alertas por el aumento de las tasas de interés debido a la inflación y la devaluación de varias monedas locales.

En contraparte, Jamez Hernández ve como oportunidades la inclusión financiera, es decir, la digitalización de los servicios financieros y la migración a canales no presenciales, el auge de las criptomonedas, el aumento de la demanda del petróleo y la consolidación del comerció electrónico.

“La oportunidad que representa esta actividad para los comercios, sin importar su tamaño o ubicación incentiva los emprendimientos y la reactivación económica y es a su vez un importante estímulo para la generación de empleo”, señala al respecto el CEO de Trust Corporate.

Sobre los hechos geopolíticos y sociales que podrían golpear la economía mundial, el especialista en finanzas señala que hay que prestar especial atención a la crisis y posible quiebra de la empresa inmobiliaria china Evergrande, así como a los conflictos entre Rusia y Ucrania, y China y Taiwán.

“Estos eventos están provocando que el mundo actúe distinto de lo que debería de pasar después de una pandemia en la que todos los países deberían de estar enfocados en el crecimiento de sus economías”, agrega.

Jamez Hernández dice que la falta de apoyo a las micro, pequeñas y medianas empresas (MiPyMES) en la región fue el más grande desatino durante la pandemia.

“Sin duda el gran fracaso fue la falta de apoyo financiero a las MiPyMES, las cuales representan el 90 por ciento de todas las empresas de América Latina y son responsables del 60 por ciento de la ocupación laboral de la región. La estructura tradicional de los bancos limitó de manera importante el acceso de las MiPyMES a créditos y financiamientos para poder subsistir, por lo que varias tuvieron que cerrar.

“Ese fue el mayor fracaso de la región, ni los bancos ni los gobiernos las apoyaron. Por eso debe de haber una reestructuración del sistema financiero para que haya un apoyo importante para las micro, pequeñas y medianas empresas que son las responsables del 28 por ciento del PIB de América Latina, y es fundamental que se les apoye de manera formal y real para que puedan impulsar el empleo, el aparato productivo del Estado y para que la reactivación económica sea lo más rápida posible”
Jamez HernándezCEO de Trust Corporate

Para combatir los embates de la pandemia, el especialista finalmente propone fortalecer las finanzas públicas para apoyar la reactivación y la inversión productiva y el gasto social, el desarrollo de sistemas de protección social más fuertes y el diseño de una estrategia productiva regional para aumentar la competitividad  y el empleo formal.

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