Gustavo Madero acusó al Gobierno de Veracruz de usar a dos fundaciones de apoyo a niños con síndrome Down para triangular recursos con fines electorales

Después de que la fundación que preside fuera acusada el domingo por Gustavo Madero de triangular recursos con fines electorales, Lizbeth Elisa Azamar Viveros se defendió.

Y en rueda de prensa mostró estados de cuenta y declaraciones de impuestos que, según dijo, prueban que las acusaciones son falsas.

El martes, la presidenta de la Fundación Fidelidad Down AC desmintió haber recibido recursos públicos de parte del Gobierno de Veracruz y mucho menos haberlos triangulado con fines electorales, como acusó el dirigente del PAN, a quien llamó “infame y mentiroso”.

“Hace dos días me enteré por los medios de comunicación de una historia aberrante y de una infamia en la que se me quiere involucrar, utilizando mi nombre y el de la fundación que presido, el partido político Acción Nacional hizo públicos supuestos y falsos manejos financieros de la fundación, lo cual niego rotundamente y califico como una infamia cobarde, y quiero resaltar la palabra cobarde”, dijo Azamar Viveros.

Con los estados de cuenta de la fundación, así como las declaraciones anuales de impuestos presentadas ante la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, Azamar Viveros demostró que Fidelidad Down AC tiene de enero a la fecha un saldo promedio de 80 mil pesos. 

Además aseguró que los dos cheques que presentó Madero por más de tres millones de pesos “fueron robados y llenados por gente infame que busca hacer daño y que además nunca fueron presentados para su cobro”.

Dijo tener conocimiento que en su denuncia, el PAN sostiene también que suscribió dos cheques de la empresa Sherzar Comercial, por lo que refirió los estados de cuenta de los últimos tres meses en donde se demuestra que no ha habido movimiento de fondos. 

“Incluso, por esta razón, en el mes de febrero la cuenta fue dada de baja automáticamente por la institución bancaria”, dijo.

Fue un robo

Viveros señaló que la denuncia del PAN era una “vil infamia, una falsedad, llena de dolo y mala fe que desprestigia enormemente a los niños, a las personas 

con capacidades diferentes en México”.

Afirmó también que los cheques y las facturas mostradas por el PAN fueron robadas de su oficina y por ello presentó una denuncia en noviembre de 2012 para evitar que se le pudiera dar mal uso.

“Que quede claro que los documentos presentados por el PAN no fueron llenados de mi puño y letra; ninguna de las firmas que aparecen en ellos corresponde a la mía; se trata, señores, evidentemente de una conspiración cobarde e irresponsable con fines políticos”, denunció.