Las autoridades han extraído ya una decena de cuerpos de la fosa clandestina descubierta en una finca de la colonia Santa Elena de la Cruz, en el municipio de Guadalajara, aunque el número de cadáveres aún no es definitivo pues las labores de búsqueda continúan.

Los elementos del Instituto Jalisciense de Ciencias Forenses (IJCF) comenzaron con la intervención del sitio el viernes pasado, luego de que los propietarios del lugar alertaran a las instituciones de seguridad municipales y estatales por los olores fétidos que se desprendían desde el patio de la finca.

De acuerdo con lo reportado por las autoridades, la casa se había mantenido abandonada por algún tiempo, por lo que habría sido en ese periodo sin inquilinos que fue utilizada para el ocultamiento de al menos una decena de cadáveres; el descubrimiento de la fosa se suscitó debido a que los propietarios de la finca se encontraban efectuando preparativos para ponerla en venta, y fue entonces que se percataron del olor existente en el sitio.

El mismo viernes en que dieron inicio las labores de búsqueda de cuerpos en la casa, el IJCF dio cuenta de los primeros cuatro cuerpos descubiertos en el patio, en específico de tres hombres y una mujer, pero luego el sábado se concretó la extracción de cuatro cadáveres más de hombres, y el domingo de otro par.

La finca que albergaba la fosa clandestina está localizada al Norte del Centro Histórico de Guadalajara, en una zona ya cercana al Periférico Norte de la ciudad.

El Gobierno de Jalisco y la Fiscalía General del Estado que encabeza Raúl Sánchez Jiménez, han atribuido el repunte de la violencia en la entidad a la pugna existente entre el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), y la escisión del Cártel Nueva Plaza, grupos delictivos estos que estarían en disputa por distintas fracciones del Área Metropolitana de Guadalajara.