Las comisiones locales de búsqueda de personas carecen de un plan, no tienen reglas claras y no otorgan información básica, asegura Renata Demichelis Ávila, coordinadora de la oficina en México de Elementa DDHH.

Demichelis Ávila se especializa en el área de Baja California y comenta que al preguntarle a la comisión de búsqueda de ese estado se encontró con respuestas evasivas y falta de conocimiento para la respuesta de solicitudes de información pública.


“Propiamente las negativas para informar, sobre todo en temas de presupuesto. A nosotros no nos la negaron, simple y sencillamente no nos respondieron y nuestra interpretación un poco es porque también es muy nuevo para ellos”

Renata Demichelis Ávila

Coordinadora de la oficina en México de Elementa DDHH

La Comisión bajacaliforniana no cumplió con los requerimientos en materia estatal y por ello sólo se le entregó el 80 por ciento de los siete millones que en un principio se habían delimitado.

“Efectivamente, no cumplieron con los requisitos, tenían que hacer una coparticipación de por lo menos el 10 por ciento del recurso y tenían que hacer un informe del cumplimiento del plan ejecutivo que habían presentado cuando solicitaron el recurso y yo creo que esas fueron las otras cosas que no cumplieron porque sé que no tienen plan de búsqueda, que no tenían claridad en el organigrama y que realmente los materiales para búsqueda los adquirieron hasta este año”, explicó.

Al preguntarles sobre los insumos comprados, Renata Demichelis Ávila se dio cuenta de que habían adquirido una camioneta 4×4 y artículos como palas, picos y varillas para ir a buscar cuerpos.

“Fue muy amplio, fue como que este dinero lo pueden usar para lo que ustedes quieran, incluso para iniciar las labores de la Comisión, y esto implica desde contratar gente, que hay que pagar sueldos de perfiles que realmente se dediquen a la búsqueda”, explica.

La especialista cuestiona que no se están haciendo búsquedas en otros espacios, como hospitales y prisiones, donde la gente puede estar y no existe un registro que dé una idea de por dónde comenzar.

“Había un comisionado, un director de búsqueda y una persona de informática que no teníamos claro que hacían, porque justamente tampoco hacen los cruces entre los registros, por ejemplo, de hospitales, centros de rehabilitación, incluso centros penitenciarios, del resto de las instituciones que tienen personas bajo su resguardo”, apunta.

Después de conocer el trabajo en el ámbito local, la coordinadora de la oficina en México de Elementa DDHH tiene algo claro: “la comisión local de búsqueda no tiene un registro y no está haciendo búsqueda de ningún tipo”.

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