La reforma política está a un solo paso de ser aprobada. 

Y sin el PRD. 

A pesar de ser uno de los compromisos del Pacto por México esta reforma será llevada al Pleno para su votación en el Senado sin el aval de los partidos de izquierda.

En la maniobra de aprobación solo han participado el PRI y el PAN, este último partido fue el que puso como condición que primero se viera este tema a cambio de dar su aval a la reforma energética.

Luego de que el PRD abandonara el Pacto por México acusando que se estaba negociando en lo oscurito el contenido de la reforma política el PRI y el PAN invitaron a los del sol azteca a acercarse a la negociación porque de cualquier forma la harían sin ellos.

Y así fue. Ayer se aprobó en las comisiones de Puntos Constitucionales, Gobernación  y para la Reforma del Estado. Se hicieron decenas de reservas y entre los legisladores que más las hicieron fue el panista Javier Corral.

El legislador por Chihuahua es –al menos en su partido- uno de los principales opositores a que esta reforma se aprobara en los términos en los que lo hicieron ayer, ya que para él no cumplía ni con el piso mínimo de lo que se había acordado en el Pacto por México.

Su principal crítica fue que no se sacaba en realidad la capacidad de los gobernadores de influir en las elecciones y crear así competencias electorales equilibradas.

Además se da la creación den Instituto Nacional de Elecciones (INE) pero no tendrá en control de los procesos estatales que era la propuesta inicial.

En el apartado de la reelección de legisladores se puso un transitorio y entraría en vigor hasta el 2018 pero se corre el riesgo de que al votarlo por separado de todo el paquete se le de marcha atrás a esta propuesta.

Organizaciones de la Sociedad Civil acudieron a la dictaminación del proyecto y acusaron a los legisladores de estar haciendo una reforma incompleta.

Por la tarde el coordinador de los senadores del PRI, Emilio Gamboa, adelantó que su partido busca llevar la reforma energética a votación antes de que termine el período ordinario de sesiones.

El escenario es cada vez más probable pues con el apoyo del PAN –que pedían como moneda de cambio la reforma política- les ayuda a completar los 86 votos que se requieren en el Senado para modificar la Constitución para la reforma energética.

¿Por qué no la quieren?

INDIGO STAFF

El PRD rechaza la reforma energética del presidente Enrique Peña Nieto porque plantea cambios a la Constitución para permitir que empresas nacionales y extranjeras se asocien con paraestatales para producir energéticos.

La reforma política, que se negocia en privado desde principios de octubre, incluye puntos como la creación del Instituto Nacional Electoral (INE), la reelección consecutiva de diputados y senadores, elevar del 2 al 3 por ciento el porcentaje de votos que un partido debe obtener para mantener el registro y la autonomía de la Procuraduría General de la República (PGR) a partir de 2018. 

La eventual aprobación de la reforma política dejaría al Senado poco más de una semana para discutir la reforma energética.