Ante el silencio del titular de la SSP desde que el caso de Tres Marías empezó a complicarse, su subordinada tuvo que dar la cara

La Secretaría de Seguridad Pública federal se desmorona antes de su desaparición.

A un par de días de que Enrique Peña Nieto anunciara que esa dependencia ya no existirá, la propia Procuraduría General de la República le saca sus trapos al sol.

La Secretaría, a cargo de Genaro García Luna, carga con el peso de la responsabilidad de un grupo de sus elementos que son los autores del atentado a dos agentes norteamericanos en Tres Marías, en la carretera México a Cuernavaca.

El fin de semana se dio a conocer el informe de la subprocuradora Victoria Pacheco que incluye que los agentes de la SSP mintieron por orden de sus jefes al declarar ante el Ministerio Público.

De acuerdo a sus declaraciones los superiores les pidieron que se presentaran uniformados y con vehículos adscritos a la dependencia. 

La idea era hacer creer que la fecha del atentado iban con las mismas características, esto a pesar de que en realidad iban vestidos de civil, y no en carros oficiales. 

Otra de las mentiras evocadas por los superiores de los 14 agentes detenidos fue que el ataque lo hicieron porque se encontraban realizando la investigación de un secuestro.

En el lugar sólo se encontraron casquillos de las armas oficiales.

La información de Pacheco es parte de un forcejeo que tienen en los últimos días entre la SSP y la PGR. Esta última ha evidenciado la responsabilidad de los policías.

Esta disputa se ha llevado ya hasta la aprehensión de uno de los mandos federales, y aunque la orden dictada era para cinco, cuatro de ellos contaban ya con un amparo para impedir su arresto. A estos jefes policiacos se les acusa de haber encubierto a los policías que dispararon.

La investigación desde un principio apuntó a los nexos del grupo de agentes de la Policía Federal con el crimen organizado.

Ante lo evidente de la pugna, ayer en entrevista de radio, Maribel Cervantes, Comisionada de la Policía Federal, salió a desmentir que exista una ruptura entre corporaciones.

Ante el silencio del titular de la SSP desde que el caso de Tres Marías empezó a complicarse, su subordinada tuvo que dar la cara. Insistió en que no hay tal pugna.

“No, por supuesto que no. Nosotros hemos entregado toda la información. Hemos colaborado en todos los requerimientos y en todas las actuaciones que ellos nos han solicitado. Nosotros no vamos a entrar en ninguna confrontación en términos de lo que se dice o se dijo. La Secretaría de Seguridad Pública, y la Policía Federal en particular, no han incurrido en ninguna mentira”, afirmó.

Y a pesar de que en las primeras versiones se habló de una confusión, ahora oficialmente dio la versión de que sí fueron esos elementos y tienen la responsabilidad.

“Dispararon por irresponsables, porque no siguieron los protocolos, porque no se detuvieron a pensar, porque una vez que empezó el primero a disparar, pues los demás siguieron disparando”, detalló.

Adelantó que una vez que termine la investigación estos elementos y otros que pudieran estar involucrados recibirán su sanción.