“A mi familia la salvó el amor. A mi hermano le dieron una golpiza cuando iba en la secundaria por ser homosexual, meses después intentó quitarse la vida pero gracias al apoyo de mi familia y sobre todo de nuestra mamá, Andrés pudo seguir adelante”.

Quien compartió su razón para asistir a la conmemoración de la 41 Marcha del Orgullo LGBTTTIQ en la CDMX es Mariana una chica de 27 años que mientras con su mano izquierda tiene una bandera de arcoíris, con la derecha sostiene a su hermano.

“Cuando Andrés nos contó de su orientación, tuvo mucho miedo, dijo que sería la vergüenza para nosotros y que lo dejaríamos de querer. Mi papá lo único que hizo fue poner en su celular la canción de All you need is love y abrazarlo, no le dijo nada, con eso le bastó a mi hermano para entender que en su familia siempre lo vamos a querer”, describió Mariana.

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La Marcha, que partió desde el Ángel de la Independencia con destino al Zócalo, estuvo inundada no solo de las miles de personas que asistieron sino también de banderas de la comunidad gay y transexual, hombres con la barba decorada de brillantina, Drag Queens con vestidos de noche y también de más de una madre demostrando el apoyo incondicional a la forma de ser de su hijo.

“Mi hijo nos contó de sus prferencias sexuales hasta que tuvo 25 años. Me sentí mal conmigo misma porque me di cuenta que algo hice mal para que él haya tardado tanto tiempo en decirme la verdad, no le inspiré confianza y tal vez por eso se reprimió varios años, años en los que no fue feliz”, narró en entrevista para Reporte Índigo la señora María Graciela Redondo.

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Graciela, quien portó una playera con la foto de su hijo y de actual pareja, dijo que es importante que todos los padres puedan abrirse con sus hijos, que entiendan y apoyen siempre porque al final del día, una madre siempre va a querer a sus hijos sean de la manera en la que ellos elijan.

Al ritmo de canciones de Belanova, Miranda y Gloria Trevi, los asistentes bailaron, cantaron y no dejaron de tomarse fotos mientras se dirigían a su destino.

Con coronas, pulseras, collares de flores y paraguas con los colores de la bandera del Orgullo Gay, cientos de personas arribaron al Zócalo capitalino para inmediatamente hacer planes y seguir con el festejo. Los amigos Miguel y Ángel, dijeron que no veían la hora de poder ir a bailar y cantar, los dos afirmaron sentirse tan felices de poder conmemorar un año más su marcha-festival que querían seguir con el ambiente de júbilo en compañía de sus otros amigos.