Un nuevo elemento se suma a la polémica por las nuevas placas vehiculares promovidas por el Gobierno de Nuevo León, ya que el segundo ‘pedido’ de láminas salió significativamente más alto que el primero.

De acuerdo con datos del propio gobierno estatal, un primer embarque de las placas le costó a la administración de Samuel García un total de $112 millones de pesos, lo que significa un precio unitario de $165 pesos.

En comparación, el primer pedido de láminas representó un gasto de $124 pesos por placa; es decir, el segundo embarque costó hasta un 31% más que el que arribó a principios de marzo.

Ambos embarques fueron fabricados por diferentes empresas; el primer contrato fue adjudicado a Placas de Lámina y Calcomanías Oficiales, mientras que el más reciente correspondió a Placas Realzadas, el proveedor ‘designado’ de las administraciones de José Natividad González Parás, Rodrigo Medina y Jaime Rodríguez ‘El Bronco‘.

Trasciende que, en primera instancia, Placas Realzadas fue ‘vetada’ del proceso por parte del Comité de Adquisiciones debido a la imposibilidad de comprobar capacidad financiera, veredicto que finalmente fue revertido un par de horas después.

El resultado de la puja, en la que compitieron otras cinco empresas, dio como ganadora a la que estaba vinculada con administraciones anteriores.

Justifican aumento en placas con ‘competitividad’

Mediante un comunicado, el Gobierno de Nuevo León justificó el aumento al precio de placas debido a que el proceso que se llevó a cabo en marzo contó con una claro factor de competencia entre las empresas participantes, situación que, si bien favoreció al Estado, es sumamente ‘inusual’.

De la misma forma se expresó el coordinador de Movimiento Ciudadano en el Congreso, Eduardo Gaona, quien resaltó que Nuevo León es la entidad que menos ha gastado en láminas para vehículos, además de subrayar que las condiciones en marzo fueron distintas a las del concurso realizado en noviembre.

“Nuevo León sigue siendo el estado que tiene los costos de las placas más baratas, eso hay que señalar; no hay otro estado de la República que cuente con placas donde el ciudadano acuda a solicitarlas y a cambiar sus láminas y que los costos se puedan asimilar