Las senadoras Layda Sansores y Vianey Mendoza cuestionaron las acusaciones de “La Barbie” contra García Luna

A un día de que terminara la administración de Felipe Calderón, el Senado hizo comparecer al secretario de Seguridad Pública, Genaro García Luna, para que explicara por qué no aceptó cuatro recomendaciones de violaciones a los derechos humanos por parte de la Policía Federal.

Llegó a decir lo que quiso. No solo no aceptó que había sido error suyo haber ignorado las recomendaciones de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos. 

Contestó a los senadores una y otra vez que “no era competencia o territorio de la Policía Federal”.

García Luna tuvo de su lado al senador por el PRI Omar Fayad Meneses, quien evitó que el secretario contestara a las preguntas de los reporteros en una conferencia de prensa en la que no habló, solo estuvo de pie, cruzado de manos, pasando saliva sin cesar. 

También Fayad se encargó de evitar todas las preguntas incómodas que intentaron formularle los senadores de la izquierda durante la comparecencia.

Su brazo en esta protección fue el senador del PAN por Veracruz Fernando Yunes Márquez, quien se apresuró a recalcar que el secretario “iba al Senado solo para hablar de las recomendaciones a la CNDH”.

Las diputadas de izquierda Iris Vianey Mendoza y Layda Sansores intentaron increparle sobre las imputaciones por corrupción que le hiciera esta semana el narcotraficante Edgar Valdez Villarreal “La Barbie”. 

Le preguntaron si él mismo no debía ser arraigado por ellas. El jefe de seguridad se limitó a contestar que el arraigo “es materia de la PGR”.

El evento fue interrumpido por el excomisario federal Javier Herrera Valle, quien salió de la cárcel apenas el 7 de septiembre, exonerado de todos los cargos que según él le fueron impuestos hace cuatro años luego de denunciar casos de corrupción por parte de García Luna.

“Lo de La Barbie es cierto, yo lo denuncié desde entonces”, aseguró el expolicía.

El motivo de esta reunión fue que la Policía Federal estuvo involucrada en casos de violaciones graves a los derechos humanos.

La mayor polémica la generó la recomendación de marzo de este año por la muerte en Morelos de Jethro Ramsés Sánchez, asesinado presuntamente a manos de militares.

García Luna insistió en que el caso ya fue investigado.

García Luna salió ileso así de una comparecencia solicitada desde el 10 de octubre al presidente de la Cámara alta, el panista Ernesto Cordero, por el ombdusman nacional, Raúl Plascencia Villanueva, según el oficio fue mostrado a Reporte Indigo. 

Cordero esperó a dictaminarla cuando ya a su partido le quedaban poco más de 24 horas en el gobierno.