Hace tres días, detrás de la rejilla de prácticas del Juzgado Primero Penal, el exgobernador de Aguascalientes, Luis Armando Reynoso Femat, gritó que su detención era una “revancha política”.

Ayer, ese mismo juzgado le dictó auto de formal prisión por el delito de peculado. Y en menos de una el exfuncionario pagó una fianza de 30 millones de pesos y salió del Cereso Aguascalientes.

A Reynoso Femat se le acusa de que, durante su gestión, compró un predio para el Instituto de Vivienda del Estado de Aguascalientes (IVEA) a un precio superior a su valor real.

La ganancia fue de 26 millones 770 mil 187 pesos.

Tras notificarle la formal prisión, se le dio a conocer que tiene 10 días para inconformarse mediante el recurso de apelación.

El exmandatario no esperó más y adelantó que apelará la resolución judicial y recurrirá a otra instancia que “no esté manipulada”.

Asistido por su abogado defensor, Reynoso Femat señaló que a la juez Margarita Zapata se le hizo fácil dictar la orden de aprehensión en menos de tres horas, cuando tardó más de 51 horas para entregar copias del expediente para estudiar el caso.

“Mis abogados estuvieron sin armas para analizarlo. Esta es una situación muy injusta e irresponsable del juez”, aseguró el exfuncionario, quien tiene ya cinco procesos en curso. En cuatro de los casos cuenta con un amparo de la justicia federal.

Reynoso Femat llegó al poder en Aguascalientes a través del Partido Acción Nacional (PAN) que lo expulsó de sus filas por “traición” en agosto de 2010, cuatro meses antes de que finalizara su mandato como gobernador.

Los blanquiazules lo acusaron de apoyar a Carlos Lozano de la Torre, candidato del Partido Revolucionario Institucional (PRI), quien ganó la gubernatura en los comicios celebrados ese mismo año.