"Como solidaridad, como alumno debemos estar unidos en este movimiento y ver si se puede lograr el fin que todos queremos y buscamos"

Alyn

Estudiante de biología

http://youtu.be/9tPtKTsPpzc

Inaudito. El secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, salió ayer de sus oficinas en Bucareli a recibir las demandas establecidas por el alumnado del Instituto Politécnico Nacional, que exigían la renuncia de su directora y el cambio de su reglamento interno.

Tras cuatro horas de peregrinaje estudiantil desde el casco de Santo Tomás, los estudiantes realizaron un mitin frente al Palacio de Covián.

Aproximadamente a las 6 de la tarde, Osorio Chong hizo acto de presencia ante el templete improvisado que resguardaban los jóvenes de ‘El Poli’. El brazo derecho del Ejecutivo aseguró que en 30 minutos daría respuesta al alumnado de Zacatenco, a lo que los jóvenes replicaron que preferían establecer un documento formal el viernes 3 de octubre y esperar respuesta al mismo.

Este hecho sin precedentes marca un antes y un después en la movilización política del país.

A un día del aniversario de la matanza del 2 de octubre en Tlatelolco, el Gobierno Federal se compromete al diálogo con el alumnado que realiza un paro total en las instalaciones del IPN.

Además este acto se da en un contexto político en el que el gobierno enfrenta problemas como la inseguridad en Guerrero, el asesinato del diputado priista Gabriel Gómez Michel, y el presunto fusilamiento de personas por parte del ejercito en Tlatlaya, Estado de México.

Los inconformes iniciaron la movilización y tomaron las sedes del IPN como protesta ya que ellos aseguran que el cambio al reglamento interno de la institución perjudica directamente las condiciones del alumnado.

Las peticiones

Dentro del pliego petitorio publicado en la página oficial de Facebook ‘Todos somos politécnico’ se anuncian seis incisos:

A. Cancelación del reglamento interno.

B. Destitución de la directora general del IPN,  Yoloxóchitl Bustamante Díez.

C. Cancelación de los planes que tecnifiquen la educación, hasta que se consolide un nuevo plan, que cumpla con las necesidades de cada especialidad.

D. Cese de pensiones vitalicias de exdirectores del IPN.

E. Dar a conocer los aspectos específicos que implementa el sector privado en el desarrollo tecnológico.

F. Garantizar las no represalias (académicas, administrativas ni legales) hacia ningún miembro de la comunidad politécnica.

La destitución de Yoloxóchitl

En la euforia que provocó la atención del secretario de Gobernación a los estudiantes del IPN surgieron versiones de victoria.

Medios nacionales publicaron en sus páginas Web la supuesta renuncia de Yoloxóchitl Bustamante como directora del Instituto Politécnico Nacional

En teoría, el secretario de Educación Pública, Emilio Chuayffet Chemor, recibió un oficio donde Bustamante Díez presentaba su renuncia. Incluso esta versión se dio a conocer en algunos canales de televisión.

Para los estudiantes esto consolidaba el triunfo ya obtenido de haber marcado la historia de los inconformes en México al ser recibidos en persona por el responsable de la política interior del país.

Sin embargo, la Secretaría de Educación Pública desmintió la información vía Twitter alrededor de las 20:00 horas.

Una marcha sin anarquía

Los estudiantes del IPN han marcado la historia del país, ¿el siguiente paso? Presentarse a la marcha del 2 de octubre en la que se celebran 46 años de la masacre.

Si bien es cierto, una respuesta ‘al vapor’ a nadie beneficia, los estudiantes del IPN guardaron la calma. Rechazaron rotundamente una respuesta a bote pronto y esperan la negociación que Osorio Chong les pueda ofrecer a su beneficio a partir del 3 de octubre.

Según la fuente oficial del alumnado, alrededor de 25 mil jóvenes se dieron cita en la avenida de Reforma de la Ciudad de México, aunque desde el casco de Santo Tomás salió un nutrido grupo de aproximadamente 15 mil estudiantes.

El contingente fue creciendo desde su salida, los jóvenes abarcaron circuito interior y su punto álgido se logró al llegar al Ángel de la Independencia, todo en una ritualista marcha de paz.

Mitote, arengue y porras adornaron el ambiente que nunca cayó en la violencia.  Uniformes blanquirojos, pancartas, mantas y contingentes con agua potable dejaron ver una clara organización entre estudiantes, que a pesar de haber caminado más de 6 kilómetros bajo el sol, nunca decayeron.

La ausencia de encapuchados, anarquistas y agitadores fue clara en toda la manifestación, cuando se pidieron testimonios a cuadro de los concurrentes dieron la cara sin temor.

“Como solidaridad, como alumno debemos estar unidos en este movimiento y ver si se puede lograr el fin que todos queremos y buscamos”, declaró Alyn, estudiante de la Escuela Nacional de Ciencias Biológicas

El helicóptero del cuerpo policial sobrevolaba la avenida Reforma, a lo que el estudiantado respondía con un cálido “eeeeeeeeeehhhhhhhhhh……. puto”.

La seguridad pública fue escasa para contener el gran numero de manifestantes. Sin embargo, todo transcurrió con tranquilidad y de manera oficial se anunció saldo blanco.

Sin miedo. Así se mostraron en el peregrinaje que también fue apoyado por maestros, trabajadores, padres de familia y egresados del IPN.

Al arribar a la calle Bucareli, se logró una primera meta, el templete aguardaba vacío con un pedestal y micrófono esperando audiencia. Todavía con un sol picante pero que anunciaba la caída de la tarde. Poco a poco se fueron congregando los miles de estudiantes y dos horas después, su pregunta obtuvo una respuesta.

La PGR acusa a tres militares

El procurador Jesús Murillo Karam anunció que la PGR acusará de homicidio a tres militares involucrados en el caso Tlatlaya.

El titular de la procuraduría señaló que la acusación implica pedir a un juzgado civil que libre una orden de aprehensión y que inicie un proceso penal.

“La PGR ha tomado la determinación de culminar la averiguación previa con una acusación de homicidio en relación a los tres participantes que dispararon, según las pruebas periciales”, dijo Murillo Karam.

Por su parte, el procurador General de Justicia Militar, Jesús Gabriel López Benítez, advirtió que, aunque se comprobó que los elementos de las Fuerzas Federales incurrieron en uso excesivo de la fuerza, aún no podría asegurar que lo ocurrido fuera una ejecución como reveló  Esquire.