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Árboles fueron talados antes de que arreciara la presión de ambientalistas


Todavía no se da a conocer públicamente la remoción de Ávila Cetina ni las causas que la motivaron

En medio de un escándalo que lo señalaba por conflicto de interés, la Secretaría del Medio Ambiente (Sedema) despidió al director general de la Comisión de Recursos Naturales (Corena), José Manuel Ávila Cetina.

Nombró en su lugar al excomisionado nacional de Áreas Naturales Protegidas, Luis Fueyo Mac Donald.

Semanas antes de esta remoción, el ahora exdirector de Corena fue señalado de ser juez y parte al desempeñarse como funcionario y al mismo tiempo integrante de la consultora Yelizyotl, que dio luz verde para la tala masiva de árboles en la reserva forestal de Tlalpan.

Reporte Indigo constató que José Manuel Ávila dejó la dirección de Corena el jueves pasado y desde el viernes asumió las riendas de esa área dependiente de la Sedema el catedrático de la UNAM, Fueyo Mac Donald.

“Le comento, José Manuel Ávila Cetina ya no es director de la Corena… tenemos ya un nuevo director, el nombre es el maestro Luis Fueyo Mac Donald”, explicó vía telefónica un empleado de la dirección general de la Corena.

Aunque se especuló que el despido obedecía a la cercanía de Ávila Cetina al gobierno morenista de Claudia Sheinbaum Pardo en la Delegación Tlalpan, todavía no se da a conocer públicamente la remoción del mismo ni las causas que la motivaron.

Apenas hace un mes, integrantes de la Fundación para la Protección del Bosque de Tlalpan (FPBT), corredores y vecinos, escalaron la acusación a la titular de la Sedema, Tanya Müller García, de ejecutar la tala indiscriminada de 300 árboles en la reserva forestal de Tlalpan y autorizar el corte de mil árboles más.

Dicha poda se habría autorizado a través de la consultoría Yelizyotl Estudios de Impacto Ambiental y Proyectos de Desarrollo Sustentable, de la que es director general el propio José Manuel Ávila Cetina, quien se habría desempeñado como juez y parte.

Sin respeto a la norma

Desde esa denuncia pública, efectuada a principios de febrero, los protectores del Bosque de Tlalpan pidieron la intervención del jefe de Gobierno de la Ciudad, Miguel Ángel Mancera.

Y también de la Secretaría del Medio Ambiente Federal y de la Comisión Nacional Forestal (Conafor), para impedir que intereses particulares acaben con la reserva forestal capitalina, ya que la zona afectada está catalogada como Área Natural Protegida dentro de la Ciudad de México.

A la denuncia se sumaron Alejandro Fernández Castell, Javier Huerta, Roberto Álvarez y Ricardo Calderón Flores, miembros de Corredores del Bosque de Tlalpan. A.C.

Recalcaron que la tala de los mil 300 árboles era ilegal y que nunca se publicó el Levantamiento Forestal, ni aplicaron la Norma Ambiental en lo referente a poda, derribo y trasplante de árboles, como lo marca el decreto de Área Natural Protegida de Tlalpan.

Según los quejosos, el hoy destituido José Manuel Ávila les aseguró que el diagnóstico lo habría realizado la Universidad de Chapingo.

Sin embargo, nunca mostró los documentos, por lo que exigieron a la Sedema que transparentara la participación del director general de Corena y la consultoría Yeliyotl, en la que el exfuncionario se desempeña como director general, debido a que no aparece en el padrón de proveedores del Gobierno capitalino.

A causa de todas esas irregularidades y atentados al ecosistema del Bosque de Tlalpan y las violaciones al Programa de Manejo de Bosque de Tlalpan, exigieron una investigación que al parecer tuvo como consecuencia el corte de cabeza de Ávila.

¿Quién llega?

El hoy funcionario capitalino fue el comisionado nacional de Áreas Naturales Protegidas, cargo que tuvo del 2010 a 2015, y luego fungió como asesor en materia de medio ambiente y biodiversidad para la Semarnat, coordinador de Red Mexicana de OSC.

Como parte se sus actividades más recientes se le menciona  como director general de la ONG “Ciencia, tecnología y concienciación para el desarrollo sustentable”.

En sus inicios se desempeñó como Investigador Asociado  de la Facultad de Ciencias de la UNAM, y posteriormente se integró como Contraparte Nacional del Programa PNUD/FAO para la Evaluación de los Recursos Pesqueros de México, posición en la que se desempeñó hasta 1982.

En su historial laboral aparece que se desempeñó también como director del centro Regional de Investigación Pesquera de Mazatlán, Sinaloa.

En el sector privado, de 1990 a 1995 fue director general de la empresa Ciencia y Tecnología para la Acuacultura, S.A. de C.V.

Además fue asesor de Cooperativas Pesqueras y de Fideicomisos Instituidos en Relación con la Agricultura (FIRA) del Banco de México.

De 1995 a 2007 se desempeñó en la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), al inicio como coordinador nacional de Pesca; después como director general de Inspección y Vigilancia de Recursos Pesqueros y Marinos, y como director general de Inspección y Vigilancia de Recursos Marinos y Ecosistemas Costeros.