En pleno año electoral, los propietarios de casinos arremetieron con la reapertura de casas de juego en diferentes municipios de la zona metropolitana, aunque en algunos casos el gusto les duró muy poco.

En el camino a los comicios, que se realizarán el próximo 7 de junio, se han registrado hasta el momento al menos tres casos de casinos que fueron reabiertos gracias a distintos amparos, promovidos en tiempos diferentes.

La “amenaza” del retorno de las casas de apuestas inició desde el 23 de mayo del 2013, cuando en el municipio de Guadalupe reabrió el casino Riviera.

Esta casa de juegos se ubica en las avenidas México y Pablo Livas, al interior de la Plaza Carrusel.

Anteriormente había sido clausurada por la Secretaría de Gobernación, y sus puertas permanecieron cerradas al menos durante 18 meses, hasta que lo reabrieron “en silencio” .

Pero en base a modificaciones que el Ejecutivo local realizó a los artículos 23 y 132 de la Constitución estatal luego del atentado al casino Royale, en la zona metropolitana de Nuevo León ya no se pueden abrir este tipo de casas de entretenimiento.

Rebeldes en la zona metropolitana

Y es que en base a estas modificaciones se les prohibió a los municipios entregar este tipo de permisos desde el año 2012, y hasta la fecha sigue vigente, aunque algunos casinos intentan evadirla.

Es por eso que tras un despliegue de elementos de la Policía Municipal y de la Fuerza Civil, el municipio de Guadalupe procedió a clausurar dicho casino.

Del mismo modo, el pasado 17 de diciembre reabrió el casino Wimms, aunque operaba bajo el nombre Queen’s, pues los dueños le habían cambiado el nombre.

Este casino también se ubica en Guadalupe, en la colonia Gustavo Díaz Ordaz, sobre la avenida Pablo Livas, al interior de una plaza con el mismo nombre.

Y al igual que el Riviera, el Queen’s tampoco contaba con el permiso del Ayuntamiento ni de la Secretaría de Gobernación.

El alcalde César Garza procedió del mismo modo, clausurándolo tres días después.

En el municipio de Monterrey también se registró un caso de casino reabierto en época electoral.

Se trata de la casa de apuestas Miravalle, ubicada en la Calzada San Pedro, pero en territorio de la entidad que administra Margarita Arellanes.

Este casino abrió sus puertas el pasado 12 de enero del presente año, tras permanecer cerrado por casi dos años, y hasta el momento sigue dando el servicio.