Antes de irse de licencia a buscar una candidatura, el exalcalde de Tláhuac, Raymundo Martínez Vite, dejó un rastro de corrupción.


En enero de 2021, Martínez Vite adquirió insumos médicos con un sobreprecio de hasta el doble respecto a su costo comercial. Y dos meses después, el 3 de marzo, se fue de licencia para buscar una curul en el Congreso de la ciudad

La gestión del morenista ha sido cuestionada y evidenciada por vecinos por presuntos actos de corrupción e incluso, legisladores de oposición lo han llamado el “zar de las adjudicaciones directas” y antes de que renunciara, pedían que fuera investigado.

El pasado 21 de febrero de 2021, diez días antes de que Martínez Vite dejara el cargo, el diputado Federico Döring llamó al Congreso y a la jefatura de Gobierno a destituir al morenista porque durante su administración se construyeron obras a sobreprecio, hubo carencias en servicios público y “saqueos millonarios”.

“Las razones expuestas son suficientes para que el Congreso explore la opción de destituirlo”, declaró el panista a través de un mensaje difundido en redes sociales.

El proveedor de Martínez Vite

El 15 de enero de 2021, Tláhuac adjudicó el contrato folio 021/2021 a Corporativo SELGA S.A. de C.V. para comprar “Medicamentos y material de curación”.

Se debe mencionar que el representante legal de la compañía no aparece en la versión pública del documento, obtenido a través de la Plataforma Nacional de Transparencia (PNT).

La vigencia del acuerdo se estipuló a partir del día de la firma hasta el 31 de marzo de 2021, mientras que la forma de contratación fue a través de la invitación restringida a tres proveedores.

Por último, el monto de pago al Corporativo SELGA S.A. de C.V. se fijó en 322 mil 851 pesos.

Productos a sobreprecio

A través de dicho contrato, Tláhuac adquirió 34 tipos de insumos médicos, de los cuales 13, el 38 por ciento, le fueron vendidos con un sobrecosto respecto a su precio comercial, de hasta 117 por ciento.

Esto va en contra de Ley de Adquisiciones de la Ciudad de México que indica que en todos los procesos de contratación se debe procurar las mejores condiciones tanto de calidad como de costo para la administración pública.

Para empezar, el primer bien comprado a sobreprecio fueron tres rollos de gasa simple tipo hospitalario de 91 metros por 91 centímetros, de los cuales, cada unidad fue adquirida por la demarcación territorial en 800 pesos.

No obstante, en la tienda farmacéutica Nafarrate Equipo Médico tiene un precio al público de 686 pesos, 16 por ciento más barato.

Después, Tláhuac compró dos piezas de algodón hospitalario marca Protec de 500 gramos a un costo unitario de 220 pesos, pero el proveedor Lanceta HG vende el mismo producto a 110 pesos; la alcaldía lo adquirió al doble de su precio comercial.

Mientras que por cada una de las 30 cajas con 50 pares de guantes de látex, marca Protec, talla mediana, no estériles, la demarcación pagó 550 pesos aún cuando su precio en la tienda electrónica de Farmalisto es 82 por ciento más barato, 302 pesos.

A su vez, por 30 cajas del mismo producto pero de talla chica, el Gobierno de Martínez Vite pagó 550 pesos, pero su precio en Farmalisto es de 350, 57 por ciento menor.

El quinto bien pagado a un costo superior al que se ofrece al público en general, fueron 10 cajas de lancetas esteriles, marca Accu-Check, que en Farmacias San Pablo cuestan 305 pesos y la alcaldía del suroriente de la capital las adquirió en 330, ocho por ciento más caro.

Posteriormente, cada uno de los 30 termómetros infrarrojos de pistola digital para la frente, sin marca, fueron pagados por la alcaldía en 428 pesos, aún cuando su precio con el proveedor Onmedics asciende a 298, es decir, 43 por ciento menor.

Igualmente, veinte cajas de tramadol de 100 miligramos, marca nacional, con cinco ampolletas de dos mililitros, fueron compradas en 256 pesos cada una por la alcaldía aún cuando en Farmacias San Pablo se encuentran en un precio al público 86 por ciento más bajo, en 137 pesos.

También se adquirieron 20 piezas de salbutamol en aerosol de 100 microgramos en 120 pesos por tubo, pero en Farmacias del Ahorro se ofrecen en 57, 110 por ciento más barato.

Otro producto comprado más caro fueron 100 cajas de ketorolaco inyectable de 30 miligramos: por cada unidad se pagó un monto de 93 pesos aunque en Farmacias San Pablo está 14 por ciento más económico, en 81 pesos.

Por otra parte, 30 cajas de ácido acetilsalicílico con 20 tabletas de 100 miligramos fueron adquiridas a un precio unitario 120 pesos, pero Farmacias Especializadas vende el mismo producto 23 por ciento más barato, 97 pesos.

Tláhuac también adquirió mil vendas elásticas de cinco centímetros, marca nacional, en 11.50 pesos cada una pero en la tienda departamental, Chedraui, están en un precio 27 por ciento menor al pagado por la alcaldía, nueve pesos.

Además, por cada uno de los dos inmovilizadores de cráneo, sin marca, la administración del morenista cubrió un monto de mil 638 pesos; no obstante, el mismo insumo en la tienda Medicalnaf está en 754 pesos, 117 por ciento más barato.

Por último, la demarcación adquirió 15 ampolletas de un mililitro de atropina con un sobreprecio por pieza del 60 por ciento; en Farmacias San Pablo las venden en 50 pesos y Tláhuac las pagó en 80.

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