El gobernador de Quintana Roo, Carlos Joaquín manifestó que, en materia ambiental, la asignatura pendiente para los quintanarroenses es no sólo restaurar las áreas deforestadas y los ecosistemas degradados, sino también detener el avance del deterioro.

Explicó que el desarrollo moderno de la entidad se ha dado con la mirada puesta en las costas y en el mar Caribe, las playas, las islas y el arrecife.

“Estos sistemas sostienen buena parte de la vida económica de la entidad y ésa es la ruta que elegimos los quintanarroenses desde nuestra creación como estado”, añadió.

En el marco de la conmemoración del Día Mundial del Medio Ambiente, que se realizó a distancia con una conferencia magistral de la doctora Julia Carabias Lillo, el gobernador Carlos Joaquín subrayó el compromiso de la entidad de preservar el patrimonio natural que constituye su mayor riqueza y la base material de su potencial de desarrollo.

También hizo un llamado: “Debemos aprovechar esta dolorosa y onerosa pausa, que ha impuesto la pandemia de la Covid-19 en nuestras economías, para reorientar el desarrollo considerando un crecimiento económico más verde, economías más circulares, medidas de mitigación y adaptación ante los actuales escenarios del cambio climático y sus impactos, y soluciones basadas en la naturaleza para enfrentar a los problemas que aquejan a todas nuestras comunidades.”

Julia Carabias Lillo, miembro del Colegio Nacional y doctora honoris causa por varias universidades, así como integrante de Evaluación Global Ambiental de la Plataforma Intergubernamental sobre Biodiversidad y Servicios Ecosistémicos de la ONU, especificó que la restauración es muy importante, pero evitar la degradación es prioritario.

Explicó en su ponencia, denominada “Restaurar la selva: un reto que crea futuro”, que el fracaso de las políticas para internalizar los costos de la insustentabilidad en la producción a largo plazo conduce a niveles crecientes de degradación ambiental.

Las ganancias a corto plazo por actividades productivas y sustentables se convierten a largo plazo en costos mucho mayores que si se hubieran evitado.

“Es necesario -dijo- evitar la degradación de los ecosistemas y fomentar la restauración porque genera sinergias positivas para detener la pérdida de la biodiversidad, mitigar y adaptarse al cambio climático, pero para lograrlo es necesaria una estrategia simultánea.”