Para compensar ‘el hoyo’ que la reforma energética dejará en el presupuesto se plantea la reforma fiscal que supondrá el aumento del IVA del 16 al 19% a artículos de consumo, dice AMLO

Andrés Manuel López Obrador retorna al ring político invitando a participar en la defensa del petróleo mexicano. 

En un video difundido en Internet, asegura que quienes mandan en el país buscan quedarse con las utilidades del petróleo. 

“Desde luego, lo adornan, lo disfrazan hablando de la modernización de Pemex, de la necesidad de la inversión foránea, de que con esto vamos a tener crecimiento económico, pero en esencia lo que quieren, aunque suene rudo, es robarse las ganancias del petróleo”, asegura el líder de Morena.

En su mensaje, el excandidato presidencial de la izquierda arguye que de cada peso del presupuesto nacional 40 centavos provienen de los ingresos del crudo, y que el “extraordinario negocio” de la privatización plantea quedarse con el 60 por ciento de las ganancias.

Para compensar “el hoyo” que la reforma energética dejará en el presupuesto, señala, se plantea llevar adelante la llamada reforma fiscal que supondrá el aumento del IVA del 16 al 19 por ciento a todos los artículos de consumo generalizado. 

“Quieren que el pueblo compense lo que van a llevarse las empresas petroleras al entregarles la renta del petróleo”, indica el tabasqueño con lo que sólo “se va a agravar la situación económica y social” y se acarreará más violencia e inseguridad.

“Es un acto de irresponsabilidad supina lo que quieren hacer con la privatización del petróleo”.

La asamblea nacional convocada por López Obrador tendrá lugar el domingo 8 de septiembre, a las 10 de la mañana, en el Zócalo de la Ciudad de México. En sus palabras es una manifestación pacífica para no permitir que la herencia de los mexicanos quede en unas cuantas manos.

Escenarios y reforma

La convocatoria de AMLO se inscribe en el marco del reciente debate sobre la posibilidad de concretar una reforma energética constitucional donde, hasta el momento, se vislumbran tres escenarios.

Uno es el planteado un sector del PAN que considera hacer una reforma constitucional a los artículos 25, 27 y 28. A favor de la apertura a la inversión privada, nacional y extranjera podría adherirse el PRI eventualmente.

Luego está el camino intermedio planteado por el ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas y un sector del PRD que apuesta por realizar cambios legislativos sin tocar la Constitución. 

Aquí se plantea dar una autonomía de gestión a Pemex, reducir su carga fiscal para que la paraestatal invierta en tecnología, exploración y extracción del crudo y, además, hacer una sustitución del modelo energético tradicional hacia las energías renovables.

El tercer escenario lo plantea López Obrador que plantea otros caminos para resolver los problemas de Pemex evitando hacer una reforma constitucional. Con su postura coincide Jaime Cárdenas Gracia, quien forma parte del movimiento en defensa del petróleo desde 2008. 

Esta contempla que los recursos para explorar nuevos yacimientos y realizar cambios a la industria petrolera –como la construcción de refinerías– se pueden obtener al hacer una reforma fiscal que grave a las grandes empresas de México que están protegidas por un sistema de consolidación fiscal que les permite pagar menos impuestos de los que deben. 

Derogando dicho sistema y haciendo ajustes a la estructura burocrática del gobierno federal se podrían reducir prestaciones y salarios de los altos funcionarios, implementando un mecanismo de austeridad presupuestal muy estricto. 

Con ese mecanismo y una reforma que derogara el sistema de consolidación fiscal se podría contar con recursos suficientes para invertirlos en el desarrollo de la industria petrolera nacional.

El otro tema en el que insiste AMLO, comenta Cárdenas, es el referente a la corrupción en Pemex: si se hace un ajuste tanto en contratos como en el sindicato petrolero se podrían obtener recursos y destinarlos a la inversión productiva.

“Se puede lograr una gran reforma energética en el país sin tocar las leyes y la Constitución”, dice a Reporte Indigo el investigador del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM.

Pemex, la gran contribuyente

La ganancia que obtiene Pemex al restar lo que cuesta extraer un barril de petróleo (unos 10 dólares) que en el mercado mundial se vende en 100 dólares es la renta petrolera. Si ésta es de 90 dólares, 70 dólares los entrega al fisco mexicano la paraestatal. Vía impuestos paran en Hacienda. De abrirse el sector energético a las empresas privadas, se pregunta Cárdenas, ¿estas serán contribuyentes del fisco mexicano como lo es Pemex?” A lo que responde: “Yo creo que no, ninguna industria petrolera o de servicios, nacional o extranjera, estaría dispuesta a tener la carga fiscal que tiene Pemex”. 

Muy probablemente su carga tributaria será mucho menor y los 90 dólares por barril se van a tener que distribuir entre empresarios privados y Pemex. Es decir, la ganancia petrolera se compartirá entre el Estado mexicano y los contratistas que invertirán en el sector energético para compartir la renta petrolera lo cual desde su punto de vista es anticonstitucional. 

Por ello, subraya el abogado, “nuestro argumento es ir en contra de compartir la renta petrolera porque implica ir en contra de los derechos de nuestra nación”.