Habitantes del pueblo de San Gregorio Atlapulco, alcaldía Xochimilco, en la Ciudad de México, instalaron desde la noche del jueves un bloqueo en las avenidas México y Nuevo León. Se trata de una protesta en rechazo a la construcción de obras de drenaje. Según acusan, les quitará agua potable para abastecer otras partes de la Ciudad.

Este hecho generó un violento choque y supuesta represión por parte de decenas de elementos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana. El saldo fue de tres manifestantes y 21 uniformados heridos.

Luego de más de 30 horas de protesta y una vez que regresó de Oaxaca y Veracruz, la jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum, dijo que ordenó una “investigación a fondo” sobre los enfrentamientos en Xochimilco.

A través de su cuenta de Twitter, la funcionaria dijo que “desde temprana hora” pidió al secretario de Gobierno, Martí Batres, restablecer el diálogo con las personas manifestantes.

Asimismo, solicitó reforzar la información sobre las obras de drenaje y saneamiento que se realizan en la zona. Finalmente se manifestó en contra de “cualquier acto de violencia”.

Luego de los mensajes de la jefa de Gobierno, la Secretaría de Gobierno emitió una tarjeta informativa. Ahí se detalló que las obras fueron aprobadas en una asamblea por habitantes de la región.

¿Por qué se desató la protesta en Xochimilco?

La protesta comenzó en primera instancia porque los habitantes acusaron no haber sido consultados para las diversas obras del Sistema de Aguas de la Ciudad de México (Sacmex). Tampoco habrían sido informados sobre los contratos de licitación, impactos ni beneficios del proyecto.

En este contexto, vecinas y vecinos de San Gregorio Atlapulco señalaron que hay irregularidades en dichas obras. Acusan que se vulneran los derechos de los pueblos originarios.

Este sábado por la mañana el Gobierno de la Ciudad de México informó que no se presentarán cargos contra los manifestantes de San Gregorio Atlapulco.

Destaca que ningún representante de los habitantes del lugar se presentó a la mesa de diálogo convocada por Batres. La intención era atender el conflicto sobre las obras que lleva el Sacmex en el canal de Caltongo.

Según el propio funcionario, se trata de un drenaje que recolectaría las aguas negras que actualmente se descargan en el canal de Caltongo. El objetivo sería mejorar la sanidad del canal. En este sentido, aseguró que no se afectará el suministro de agua potable local.

Asimismo, Martí Batres reiteró que las obras de drenaje fueron solicitadas por los propios habitantes de la zona por motivos de salubridad y medio ambiente.

En contraste, los pobladores del lugar temen que las obras puedan afectar la zona chinampera con más aguas residuales.